Los renovados 76ers muestran destellos de su potencial frente a los Knicks campeones
Con las incorporaciones de Jaylen Brown y LeBron James, Philadelphia despertó en los minutos finales y dio señales prometedoras en la noche inaugural. En un partido celebrado en el Madison Square Garden, los 76ers sorprendieron a los campeones al imponerse por 106-100.
El planteamiento defensivo y ofensivo
Los Knicks no querían dejar solo a VJ Edgecombe, quien promedió 16 puntos por juego como novato y mostró gran capacidad para superar a sus defensores cerca del aro. Sin embargo, el verdadero peligro era Tyrese Maxey, una estrella fulgurante que fue el mejor jugador en la mayor parte del encuentro. Cuando Maxey recibió el balón tras una pantalla alta en el último cuarto, los Knicks intentaron presionarlo para robarle el balón.
Esta táctica había funcionado en la postemporada anterior, pero Maxey supo anticiparse y asistió a un Joel Embiid más ligero y saludable, quien recibió el pase en la línea de falta y extendió la jugada con éxito.
Embiid, ex MVP de la liga, sigue siendo una fuerza ofensiva dominante. Para detenerlo, los Knicks necesitaban ayuda en la pintura, pero en las esquinas estaban Brown, con un promedio de 28.7 puntos en la temporada pasada, y James, el máximo anotador histórico del baloncesto. Dejar solos a esos dos era inviable.
Así, Edgecombe pudo anotar con facilidad, sumando valiosos puntos interiores que mantuvieron a Nueva York a distancia hasta el final.
Actuación de las nuevas estrellas
Brown aportó 19 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias en su debut con los Sixers tras ser transferido desde Boston. LeBron James añadió 14 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias, combinando experiencia y versatilidad que Philadelphia necesitaba para avanzar más allá de la segunda ronda en playoffs, algo que no logran desde 2001.
Además, los guardias Anfernee Simons y Kentavious Caldwell-Pope jugaron un papel clave al encestar cinco triples que ayudaron a destrabar la ofensiva y poner a los campeones en aprietos.
"Estos tiros fueron enormes esta noche", dijo el entrenador Nick Nurse. "Generamos muchas opciones claras para el triple y ellos fueron quienes lograron romper esa racha negativa y mover el marcador a nuestro favor."
Un partido parejo pero con dominio en momentos clave
Ambos equipos tuvieron problemas en los primeros minutos. Los Knicks, quizás afectados por la emoción de recibir sus anillos y el homenaje en el estadio, lanzaron con un 37% en el primer cuarto. Philadelphia no estuvo mucho mejor, con un 40.9%. Entre ambos, fallaron 15 de 19 intentos de triple, intercambiando posesiones lentas, faltas y tiros libres en un inicio trabado.
Tras el descanso, los 76ers mejoraron en la tercera parte, haciendo 12 tiros de campo asistidos en 27 intentos, mostrando compromiso colectivo para compartir el balón. Defensivamente, limitaron a Nueva York a solo 18 puntos y cerraron con una corrida de 14-2, coronada por un triple de Brown que les dio una ventaja de siete puntos al iniciar el último cuarto.
"Ese tercer cuarto muestra lo que podemos llegar a ser", afirmó Embiid.
Philadelphia contuvo a figuras como Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns, limitándolos a 14 puntos en la pintura después del descanso, y forzando 14 pérdidas de balón que derivaron en 22 puntos para los locales. Su eficiencia en transición fue notable, con 1.8 puntos por jugada y 2.2 tras robos, cifras que compensaron una noche irregular en tiros.
En defensa, Embiid fue una muralla, bloqueando tres disparos, alterando varios más y recuperando dos balones. El pívot mostró una movilidad y agilidad mejoradas respecto a la pasada postemporada y afirmó que está encaminado a volver a su nivel defensivo de élite.
"Le dije a Tyrese después del partido: estos enfrentamientos ya los conocemos, pero esta vez se sintió distinto. Tenemos talento y más concentración en cada posesión", señaló Embiid.
Maxey, la estrella emergente
Maxey lideró el equipo con 28 puntos (9 de 19 en tiros), además de 5 asistencias, 3 bloqueos y 3 robos. Su velocidad permitió anotaciones claves en momentos decisivos, incluyendo una clavada en contraataque que puso a los Sixers seis puntos arriba con menos de dos minutos por jugar.
"Nuestro equipo está muy conectado. Cuando Tyrese roba y corre, no me sorprende, tiene ese estallido de velocidad para hacer esas jugadas", dijo Nurse.
Maxey destacó la competitividad del grupo, que mostró intensidad en ambos lados de la cancha y rechazo a la derrota.
Un equipo en construcción pero con futuro
LeBron James admitió que aún están en proceso de conocerse y pulir detalles, como evitar pérdidas de balón o aprovechar tiros abiertos. No obstante, valoró la capacidad para corregir errores sobre la marcha y adaptarse durante el partido.
"Todavía somos nuevos entre nosotros. Tendremos altibajos mientras construimos nuestras jugadas ofensivas y defensivas, pero supimos ajustar cuando hubo dificultades", comentó James.
Brown coincidió en que apenas están empezando a desarrollar química y entendimiento espacial en la cancha, pero ya se vislumbra el potencial de este renovado equipo.
"No estamos ni cerca de la cima en cuanto a química y entendimiento del juego. Apenas comenzamos a mostrar lo que podemos ser.", dijo Brown.




