La silla vacía de Ajit Agarkar y su impacto en la BCCI
En una sala repleta de poder en Mumbai, hubo un gran ausente. No fue un jugador, ni un entrenador. Fue Ajit Agarkar, presidente del comité de selección, y su silla vacía se convirtió en el verdadero protagonista del día.
La Board of Control for Cricket in India (BCCI) se apresuró a apagar el incendio. Mensaje oficial: nada que ver aquí, solo un problema logístico. “Hoy estaba fuera de la ciudad, así que no pudo ser parte de la reunión. La reunión se convocó con muy poco tiempo de antelación y nuestro presidente del comité de selección, Ajit, no estaba en la ciudad. Así que no pudo unirse a la reunión, y estaba en una zona donde tampoco podía conectarse en línea, pese a nuestros mejores esfuerzos”, explicó el secretario de la BCCI, Devajit Saikia.
El argumento suena sencillo. Pero el contexto no ayuda.
Una ausencia que hace ruido
Hace apenas unos días, el propio Agarkar presidió de forma virtual una reunión del comité de selección para elegir el plantel de T20I para la serie de tres partidos contra Afganistán. Se conectó, dirigió, decidió. El jueves, en cambio, ni presencia física ni conexión remota.
Saikia insistió en que ni siquiera estaba sobre la mesa el tema que más intriga genera cuando aparece un selector: “Hoy no tuvimos ninguna reunión de selección. No hubo tal discusión en la reunión de hoy”. Pese a la claridad del mensaje, las redes sociales encendieron la sirena.
En cuestión de horas, X, Instagram y demás plataformas se llenaron de versiones, teorías y sentencias prematuras sobre el futuro de Agarkar. Algunos perfiles llegaron a asegurar que su salida era inminente. Nada de eso fue confirmado.
Cuando el secretario de la BCCI habla con esa contundencia, resulta arriesgado sacar conclusiones opuestas. Sin embargo, la curiosidad no se disipa. Al contrario.
La sombra del caso Rohit Sharma
Las dudas sobre la posición de Agarkar no nacen solo de una ausencia. Vienen de antes. En particular, desde el episodio Rohit Sharma, cuando trascendió que los selectores habrían sugerido al excapitán que se retirara, hasta que la BCCI intervino y el tema dio un giro brusco.
Ese choque de fuerzas entre el comité de selección y la cúpula directiva dejó una sensación incómoda. Desde entonces, cada gesto, cada decisión, cada ausencia del presidente de los selectores se mira con lupa.
Hoy se dice que Agarkar está en el extranjero. Fuentes cercanas al organismo, sin embargo, coinciden en que no se esperan cambios en el comité de selección y que el exjugador completará su mandato, que concluye en julio del próximo año. Incluso se menciona la posibilidad de una extensión hasta el Mundial de octubre-noviembre de 2027, aunque ese punto no ha podido ser verificado de manera independiente.
Saikia, consciente del ruido, marcó distancia: “No quiero dar ningún alimento a los especuladores”.
Próxima parada: Chennai
En el calendario, el nombre de Ajit Agarkar vuelve a aparecer pronto. Se espera que esté presente en la final del Duleep Trophy, que comienza el 6 de septiembre. La cita es en Chennai, un duelo de cinco días con pelota roja en el que, según se comenta, estará acompañado por un par de colegas del comité.
Mientras tanto, otros dos seleccionadores serán destinados a Delhi para seguir de cerca la serie T20I contra Afganistán. El trabajo de campo continúa, la maquinaria de la selección india no se detiene.
Agarkar, de hecho, fue una figura constante durante la reciente serie de Tests en Sri Lanka. Las cámaras lo enfocaron una y otra vez en las tribunas, atento, tomando notas, hablando con miembros del cuerpo técnico. Su presencia era imposible de ignorar.
El jueves, paradójicamente, volvió a ser imposible de ignorar… precisamente por no estar. La cámara no pudo encontrarlo, pero su ausencia ocupó el centro del encuadre.
En un entorno donde cada decisión de la BCCI puede alterar el rumbo del cricket indio, la verdadera cuestión ya no es por qué Agarkar faltó a una reunión, sino cuánto pesará su voz —y su silla— en los meses que llevarán a la próxima gran cita mundialista.




