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Smit: Cuatro Años Fuera del Críquet por Esteroides Comprados por Internet

Smit, cuatro años fuera del críquet por un pedido de esteroides comprado por internet

La carrera de Smit quedó en suspenso hasta 2030. Un paquete interceptado, una explicación que no convenció y un tribunal implacable con el dopaje dibujan el caso que lo aparta del críquet durante cuatro años.

La Sport Integrity Commission acusó al jugador de violar las normas antidopaje por posesión de una sustancia prohibida y por intento de uso. Pese a recibir varias prórrogas, Smit nunca presentó un escrito de defensa ante el organismo, un silencio que pesó tanto como las pruebas.

Según su propio relato, el cricketer encargó Dianabol a China en 2022, cuando aún estaba en el colegio. Aseguró que recurrió al esteroide para ganar masa muscular en el gimnasio, sin relación —insistió— con su rendimiento en el campo de críquet.

El tiempo, sin embargo, se convirtió en su peor enemigo. El paquete fue interceptado el 31 de diciembre de 2025, tras una larga demora. Llegó “sin previo aviso”, según se detalló en el expediente. Para entonces, Smit ya estaba sometido a las normas antidopaje plenas.

La comisión subrayó que no existía prueba alguna de que Smit hubiera cancelado la compra. Al contrario: a ojos de los investigadores, el pedido de 2025 constituía una nueva orden, realizada cuando el jugador ya estaba bajo la jurisdicción reglamentaria. Smit dejó entrever que el retraso le había hecho perder el interés en la sustancia cuando finalmente apareció, pero no logró respaldar esa versión.

Los responsables del caso le solicitaron documentos adicionales: mensajes con el proveedor, registros de transacciones, cualquier rastro que explicara la operación. Smit respondió que no tenía nada que aportar. Alegó que había pagado el envío con bitcoin y que ya no disponía de esa cuenta.

El argumento se desmoronó en el tribunal deportivo. Los jueces no aceptaron su explicación y concluyeron que la compra de 2025 debía considerarse un nuevo pedido, plenamente sometido al código antidopaje. Con eso sobre la mesa, el resto cayó por su propio peso.

El tribunal se declaró “satisfecho” de que Smit poseyó el esteroide y tenía la intención de utilizarlo. Ambas infracciones —posesión y tentativa de uso— quedaron acreditadas.

La sanción fue contundente: cuatro años de suspensión del críquet, retroactivos al 26 de mayo de 2026, fecha de su suspensión provisional. No podrá participar en deporte competitivo hasta el 26 de mayo de 2030. Cuatro temporadas completas borradas del calendario de un jugador todavía joven.

Para la Sport Integrity Commission, el caso va más allá de un solo nombre. Su directora ejecutiva, Rebecca Rolls, remarcó que el expediente Smit expone con crudeza los riesgos de comprar sustancias prohibidas en la red.

Las normas antidopaje, recordó, se aplican a deportistas de todos los niveles. Lo que a simple vista puede parecer un atajo discreto —un clic, un pago digital, un paquete que llega desde el otro lado del mundo— puede terminar costando la salud, las relaciones personales y, como en el caso de Smit, los mejores años de una carrera.