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Smriti Mandhana brilla y lleva a India a semifinales

En Dubái, bajo los focos y sobre un terreno caprichoso, Smriti Mandhana convirtió un partido de fase de grupos en una noche para la historia. India derrotó a Hong Kong China por 137 carreras en la Women’s Asia Cup 2026 y se convirtió en la primera selección en asegurar su lugar en las semifinales. Pero el marcador solo cuenta una parte. El resto pertenece a Mandhana.

Mandhana, récord absoluto y exhibición total

La zurda abrió la noche con un simple drive de dos carreras. La cerró con 124, un nuevo capítulo dorado en su carrera. En el camino, superó a Mithali Raj y se convirtió en la máxima anotadora de la historia del cricket internacional femenino en todos los formatos. Un hito gigantesco, alcanzado con la naturalidad de quien lleva años coqueteando con la grandeza.

Su entrada fue una clase magistral de control de ritmos. Empezó midiendo el pitch, que pronto mostró grietas y un bote irregular. Cuando Hong Kong intentó frenar el impulso con rotación constante de boleras, Mandhana respondió con algo más contundente: límites por todos los ángulos.

Llegó al medio centenar con un seis, y lo hizo a su manera: avanzando, leyendo la longitud antes que nadie, despejando el campo como si fuera un entrenamiento. Cerró ese mismo over con un cuatro para dejar a India en 100/1 tras 11 overs. A partir de ahí, dejó de ser una buena entrada para convertirse en una demolición calculada.

Ya en la fase final, el récord histórico cayó con una secuencia que define su carácter competitivo. Ante Ruchitha Venkatesh, tres golpes seguidos más allá de la cuerda: seis, seis y otro seis. Con el segundo, superó a Mithali Raj. Con el tercero, dejó atrás también su propia mejor marca personal. El estadio lo entendió al instante: estaba viendo algo que no se repite cada semana.

Su centena llegó con un corte preciso al punto, un cuatro casi rutinario para la forma en que estaba bateando. La ovación fue inevitable. El final, en cambio, tuvo un punto de anticlímax: un malentendido en la carrera en el último over la dejó fuera por 124, justo cuando parecía lista para empujar el total aún más arriba. Pero el daño ya estaba hecho.

Verma incendia el powerplay

Antes de que Mandhana tomara el control absoluto, Shafali Verma había encendido la mecha. El inicio fue sobrio, 5/0 en el primer over ante Iqra Sahar, con Mandhana tanteando la superficie y Shafali aún en modo estudio.

La primera sacudida llegó con Kary Chan: slog sweep de Mandhana al profundo midwicket para el primer cuatro del encuentro. Shafali, algo contenida al principio, despertó en el sexto over ante Marina Lamplough. Cuatro a fine leg, un enorme seis que se elevó durante una eternidad, otro corte a la valla y un segundo máximo para cerrar el powerplay. India se disparó a 60/0 en apenas seis overs.

Verma se fue por 28 de 17 bolas, tratando de prolongar el asedio y encontrando a la defensora en el profundo ante Ruchitha Venkatesh. Para entonces, la base ya estaba construida: India 69/1 y Mandhana perfectamente asentada.

El relevo de Pratika y el acelerón final

Con Jemimah Rodrigues fuera del torneo por lesión, todas las miradas estaban sobre Pratika Rawal, recién llegada a este escenario. Entró con India bien colocada y cumplió su papel de soporte. Alcanzó 10 de 12 bolas antes de caer intentando superar el lado off ante Joyleen Kaur.

Su salida abrió paso a Richa Ghosh y, con ella, a la fase de máxima agresión. Mandhana olió el momento. Contra Maryam Bibi y luego contra Siu y Joyleen, empezó a jugar por encima del infield con una mezcla de slog sweeps, drives por extra cover y golpes sobre square leg que dejaron a la defensa sin respuestas.

Richa aportó un cameo breve pero punzante, con un cuatro inmediato a Lamplough antes de caer al intentar repetir el golpe. Harmanpreet Kaur, entrando ya en la recta final, buscó el gran cierre: 10 de 9 bolas con un límite, hasta que Lamplough la cazó en el profundo.

Pese a las salidas en cadena del tramo final, el ritmo nunca se desplomó. Mandhana mantuvo el pie en el acelerador hasta su run out en el último over. India cerró en 193/5, un total abrumador dadas las condiciones y el comportamiento del pitch.

Un chase que nunca despegó

Para Hong Kong, la persecución de 194 nunca llegó a parecer realista. Desde la primera bola, India apretó la garganta del partido y no la soltó.

Kranti Gaud abrió con precisión quirúrgica: tres dots seguidos a Natasha Miles, apenas un sencillo en todo el over. Luego apareció Nandani Sharma y el tono quedó marcado. Mariko Hill, sin respuesta ante el giro y la variación, vio su off stump volar: 0 de 4. 1/1 y la montaña se hizo aún más alta.

Las siguientes overs fueron una sucesión de frustraciones para Hong Kong. Kranti firmó una maiden completa. Nandni concedió solo un sencillo. Tras cuatro overs, el marcador decía 4/1. El required rate se disparaba, el margen de error se reducía a cero.

La primera boundary llegó tarde, en el sexto over, con un sweep de Yasmin Daswani. Un alivio momentáneo. El problema era el reloj. Tras ocho overs, Hong Kong apenas sumaba 26/1 y necesitaba más de 13 por over. El plan de “mantener a India por debajo de 150”, anunciado por Natasha Miles al ganar el sorteo, quedaba ya muy lejos.

Deepti y Prema rematan, la historia cambia de manos

La presión, constante, terminó por quebrar la resistencia. Deepti Sharma, con su habitual serenidad, empezó a desarmar el orden medio. Primero atrapó a Daswani, que intentó liberarse y solo encontró las manos seguras de Bharti Fulmali. Después, más tarde, cazó a Iqra Sahar con un ligero desvío hacia Richa Ghosh.

Entre medias, Prema Rawat se sumó a la fiesta. Primero, un toque mínimo de Miles hacia Ghosh detrás de los stumps; 15 de 27 y la capitana de Hong Kong caminando de vuelta, dejando el chase sin ancla. Luego, Kary Chan, que intentó atacar una bola con vuelo y acabó sirviendo un sencillo catch a Shafali en el profundo.

Cada wicket no era solo una cifra más. Era una confirmación: India estaba ejecutando un plan perfecto con la bola, sobre el mismo pitch en el que Mandhana había brillado con el bate.

La estadística de la noche con la bola llegó también desde la mano de Deepti. Con el wicket de Sahar, se convirtió en la máxima wicket-taker de la historia en T20I femeninos. Un récord monumental, alcanzado en una noche en la que otro récord, el de runs, cambiaba de dueña. Dos hitos, dos pilares de esta generación india firmando su dominio en ambos extremos del juego.

Colapso final y sentencia

Cuando Marina Lamplough intentó plantar cara con un par de boundaries consecutivos ante Shree Charani, el marcador mostraba 50/4 tras 13 overs. Demasiado poco, demasiado tarde.

Nandni volvió para eliminar a Maryam Bibi, que cayó en un intento desesperado de atacar, topándose con un sencillo catch de Shafali. Charani se encargó luego de Lamplough, engañada por el giro y cazada por una gran estirada de Nandni.

El cierre fue casi simbólico. Shanzeen Shahzad, tratando de sobrevivir, dejó colgada la pierna trasera por un instante. Richa Ghosh no perdonó: bails fuera, revisión del tercer árbitro, out. La imagen perfecta de lo que había sido el chase: un paso tarde, un detalle corto, siempre por detrás del ritmo que India había impuesto desde el primer over.

Hong Kong se desplomó “como un castillo de naipes”, tal y como sugería el desarrollo. Todas las dudas sobre el “batting unit” que su propia capitana había reconocido al inicio quedaron expuestas ante un ataque indio disciplinado y profundo.

Un mensaje claro al torneo

India no solo ganó. Impuso. Con el bate, con el balón y con los récords. Mandhana se marchó de Dubái como la máxima anotadora de la historia del cricket internacional femenino y con una entrada de 124 que se recordará durante mucho tiempo. Deepti salió como la mayor cazadora de wickets en T20I.

El pase a semifinales ya está asegurado. La pregunta, ahora, es otra: ¿quién va a frenar a este equipo cuando sus líderes escriben la historia mientras ganan partidos con esta autoridad?