Supercopa de España 2012: Real Madrid conquista a Barcelona
El 23 de septiembre de 2012, en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, el baloncesto español volvió a escribir una página con acento blanco. Real Madrid levantó su segunda Supercopa de España tras imponerse a Barcelona en una final de ritmo alto, talento desatado y un nombre propio por encima del resto: Rudy Fernández.
Camino a la final
El equipo de Pablo Laso había avisado ya en semifinales. Sin alardes, pero con una solidez que marcaba territorio, los madridistas se deshicieron del anfitrión, Zaragoza, por 64-72. Un triunfo trabajado, de esos que afinan piernas y cabeza antes del gran golpe.
Ese partido abrió la puerta. La final la derribaron.
Rudy en modo MVP
Ante Barcelona, Real Madrid firmó un 84-95 que sonó a autoridad. No fue un simple título; fue una declaración. Y al frente, Rudy.
El alero se adueñó del escenario. Sumó 22 puntos, firmó un índice de valoración de 25 y se llevó un MVP que no admitía discusión. Anotó, lideró, contagió. Cada acción suya parecía empujar un poco más el marcador hacia el lado blanco.
La sensación era clara: cuando Rudy subía el nivel, el partido se inclinaba.
Acompañado, no solo
Rudy brilló, pero no estuvo solo. Sergio Llull añadió 14 puntos, pura energía y agresividad en cada penetración, cada tiro abierto, cada transición. Jaycee Carroll, letal desde el perímetro, aportó 17 puntos que castigaron cada desajuste defensivo azulgrana.
Entre los tres, dibujaron una final que Real Madrid manejó con la seguridad de quien sabe que tiene el partido donde quiere.
En Zaragoza, aquella Supercopa no solo sumó un trofeo más a las vitrinas. Señaló el rumbo de un equipo que empezaba a acostumbrarse a discutirlo todo, siempre, y contra cualquiera.




