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Tori McKinney y Team USA en la FIBA 3x3 U23 World Cup 2026

En Minneapolis, el verano de Tori McKinney acaba de cambiar de dimensión. La escolta de Minnesota dará el salto al escenario mundial: estará en la FIBA 3x3 U23 World Cup de 2026 con la selección de Estados Unidos.

No es un premio menor ni una invitación de cortesía. McKinney y Team USA se ganaron el billete en la pista, conquistando en julio el título de la Americas Conference. En Ñuñoa, Chile, donde el torneo se disputó del 27 de junio al 3 de julio bajo un formato de seis días a modo de “paradas” sucesivas, el combinado estadounidense arrasó en la división Americas North, sumando los puntos necesarios para asegurarse la plaza continental.

El premio es claro: viaje a Wuhan, China, del 15 al 19 de septiembre de 2026, para pelear por el título mundial U23 de 3x3.

Un escenario exigente, un formato brutal.

El 3x3 no perdona. Media pista, reloj de posesión de 12 segundos, carreras a 21 puntos o hasta los 10 minutos. Sin pausa, sin margen para la distracción. Es un juego que desnuda la toma de decisiones, la condición física y la capacidad de ejecutar a máxima velocidad. Justo el tipo de contexto en el que el perfil de McKinney encaja como un guante.

La escolta llega a esta cita internacional tras una temporada universitaria que la ha puesto en el mapa grande del baloncesto femenino. En su segundo año, fue pieza clave para que las Golden Gophers alcanzaran el Sweet Sixteen por primera vez en más de dos décadas. No es solo un dato histórico para el programa; es una señal de que Minnesota vuelve a tener una jugadora capaz de cambiar partidos importantes.

Su impacto se reflejó en los reconocimientos. McKinney fue incluida en el Second Team All-Big Ten por los entrenadores y en el Third Team por los medios, además de entrar en el All-Big Ten Defensive Team. Un combo poco habitual: producción ofensiva, liderazgo atrás y consistencia en la toma de decisiones.

Los números acompañan el relato. La jugadora de Minnetonka firmó el mejor registro de la historia de Minnesota en ratio asistencias/pérdidas en una temporada, con un 2,20 que habla de control, lectura y madurez. En ataque, fue la referencia: 12,7 puntos por partido, máxima anotadora del equipo, mejorando los 10,6 de su año de debut. Y cuando la temporada entró en zona caliente, subió otra marcha.

En los últimos 11 partidos de temporada regular, McKinney se disparó hasta los 15,9 puntos de media. En ese tramo sumó 33 asistencias y lideró al equipo con 24 robos. Producción ofensiva, colmillo defensivo y una presencia constante en ambos lados de la pista. Exactamente el tipo de perfil que el 3x3 exige cuando el juego se rompe y todo se decide en un uno contra uno o en una lectura rápida.

Team USA ya tiene su núcleo definido para la cita mundialista: McKinna Brackens (Arizona State), Dani Carnegie (Iowa), Katie Fiso (Oregon) y Tori McKinney (Minnesota). Un cuarteto que mezcla talento, físico y procedencias de programas fuertes de la NCAA, pensado para dominar el ritmo y la dureza del formato.

Para McKinney, Wuhan será algo más que un torneo. Será la prueba de si la chispa que encendió en Minnesota puede iluminar también el escenario global del 3x3. Y, de paso, la oportunidad de confirmar que su nombre ha llegado para quedarse en la conversación grande del baloncesto universitario estadounidense.