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Francesco Totti asegura que Italia no habría ganado el Mundial 2006 sin él

Francesco Totti reivindica su papel clave en el Mundial de 2006

La leyenda de Roma, Francesco Totti, afirmó con humor que Italia no habría conseguido el título del Mundial de 2006 sin su presencia fundamental y sus cuatro asistencias, la cifra más alta del torneo.

El impacto de Totti en el triunfo italiano

Totti, eterno ídolo en la capital italiana por su lealtad a Roma, considera que ese Mundial fue lo que realmente catapultó su fama a nivel internacional. En una entrevista con Corriere dello Sport para celebrar sus 50 años, recordó cómo aquel campeonato en Alemania cambió su legado, pasando de ser un símbolo romano a un referente mundial del fútbol.

Una declaración atrevida sobre la final

Confiado en su importancia para la selección dirigida por Marcello Lippi, Totti bromeó diciendo: "Si no hubiera jugado, no lo habrían ganado". Añadió que esa victoria le dio la fuerza para ser reconocido más allá de Roma. Aseguró que, aunque solo estaba al 40% de su forma física, hizo una gran contribución al equipo. "No todos ganan un Mundial", remarcó.

Superando una grave lesión de tobillo

El delantero sufrió una fractura en el tobillo izquierdo en febrero de 2006, que requirió cirugía urgente. A pesar de no estar en su mejor condición, arrancó como titular en seis de los siete partidos de Italia en la Copa del Mundo. Con un gol y cuatro asistencias, fue el máximo asistente del torneo, lo que confirmó su nivel incluso lejos de su pico físico y técnico.

  • Lesión: fractura de tobillo izquierdo en febrero de 2006
  • Partidos jugados: 6 de 7 en el Mundial
  • Estadísticas: 1 gol y 4 asistencias (máximo asistente)
  • Estado físico: aproximadamente al 40%

Sobre sus mejores años, comentó: "Entre 2001 y 2008 me sentí muy fuerte, era casi 'vergonzoso' lo bien que estaba".

Liderazgo silencioso dentro del campo

A pesar de su brillantez, Totti fue criticado por no ser un líder verbal en el vestuario. Sobre esto dijo: "Siempre pensé que lo que importaba era el rendimiento en la cancha. Afuera, todos hablan. Me preguntaban por qué no decía algo antes del partido, pero yo tenía que jugar y disfrutar. Nunca sentí tensión antes de un encuentro".