logo

Varun Chakaravarthy sufre nueva lesión: fuera ante Afganistán

El regreso de Varun Chakaravarthy a la escena internacional ha durado apenas un suspiro. Después de casi dos meses de recuperación y rehabilitación en el Centre of Excellence (CoE) de Bengaluru, el especialista en T20 ha sufrido una nueva lesión y se cae de la serie contra Afganistán. Su presencia en los Juegos Asiáticos también pende de un hilo.

Según la información manejada por el equipo indio, el jugador de 35 años se quejó de una molestia en el costado tras el partido del domingo por la noche en el Arun Jaitley Stadium de Nueva Delhi. El cuerpo técnico no quiso correr riesgos: decisión inmediata de liberarlo de la serie y billete urgente de vuelta a Bengaluru, donde se reunirá el miércoles con el equipo médico del CoE.

Allí le esperan pruebas clave. Los responsables del CoE tienen previsto someterlo a escáneres antes de tomar cualquier determinación sobre su participación en los Juegos Asiáticos. El problema es el calendario. Falta menos de una semana para que la selección vuele a Japón, donde India disputará primero un encuentro bilateral ante el anfitrión el 22 de septiembre, antes de debutar en los Juegos el 28. El margen es mínimo. Demasiado justo para una lesión de este tipo.

La expedición india tiene previsto salir hacia Japón el 18 de septiembre desde Nueva Delhi. De momento, Chakaravarthy se baja del avión.

Lo llamativo es que, sobre el césped, nada hacía presagiar el nuevo contratiempo. El domingo, el spinner completó sin aparentes problemas su cuota completa de cuatro overs. Volvió a parecerse al jugador que deslumbró en la élite del T20: control, ritmo, lectura del bateador. No venía ofreciendo su mejor versión en los últimos tiempos, pero en la capital dejó una tarjeta que hablaba por sí sola: cuatro overs, una wicket, solo 16 carreras concedidas. Su único borrón, dos no-balls que no empañaron una actuación sólida.

Su historia reciente, sin embargo, explica la preocupación. En julio tuvo que abandonar a mitad de la serie de T20I en Inglaterra por una lesión en el isquiotibial. Esa dolencia lo dejó fuera también de la posterior gira por Zimbabue. Desde entonces, casi dos meses de trabajo intenso en el CoE, un proceso de recuperación que convenció a los seleccionadores para incluirlo tanto en la serie ante Afganistán como en la lista para los Juegos Asiáticos. Plena aptitud médica, avalaban los informes.

Sobre el papel, todo estaba listo para su reinicio. Sobre el campo, también. Incluso tras el partido del domingo, Chakaravarthy se mostró tranquilo y reflexivo al hablar de su historial físico, asumiendo el peaje del alto rendimiento. Recordó que las lesiones forman parte de la vida de cualquier deportista, que son la prueba de que se está trabajando al límite, de que se empuja al cuerpo más allá de su zona de confort. Y que, cuando el cuerpo dice basta, toca retroceder un paso, reajustar, trabajar mejor y regresar más fuerte.

El discurso sonaba a declaración de principios. Hoy, suena también a desafío personal. Porque el reloj para Japón no se detiene, y el próximo capítulo de su carrera se escribirá, otra vez, en una sala de exploraciones médicas en Bengaluru.