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Verstappen lidera el último ensayo, Antonelli y Norris en la lucha por la pole

El termómetro competitivo del Gran Premio de Sao Paulo marcó un nombre en lo más alto en la última sesión de libres: Max Verstappen. El piloto de Red Bull firmó el mejor tiempo por apenas 0.025 segundos sobre el nuevo campeón del mundo, Kimi Antonelli, en una tanda apretadísima… y engañosa, porque el neerlandés saldrá desde el fondo de la parrilla por sanción de motor.

El cronómetro dice una cosa. La parrilla del domingo contará otra.

Tres referencias claras: Verstappen, Antonelli y Norris

Verstappen detuvo el reloj y confirmó lo que ya se intuía desde el viernes: él, Kimi Antonelli y Lando Norris están un pequeño peldaño por encima del resto. Márgenes mínimos, pero constantes. El italiano de Mercedes se quedó a 0.025, Norris, con un McLaren actualizado, terminó tercero a 0.131 del mejor registro.

El británico, además, se colocó justo por delante del otro Mercedes, el de George Russell, por tan solo 0.053 segundos. Cuatro coches, cuatro pilotos, menos de dos décimas entre ellos. Ritmo de clasificación en un entrenamiento que olía a ensayo general.

Charles Leclerc situó a Ferrari en la quinta posición, metido en el grupo de cabeza en términos de vuelta rápida, pero el foco en Maranello estaba mucho más atrás en el garaje.

Humo en Ferrari y malas noticias para Hamilton

La imagen inquietante del día la dejó Lewis Hamilton. El Ferrari del británico regresó a boxes envuelto en humo que salía de la zona del habitáculo. Sesión terminada de inmediato. Y lo más preocupante: el coche montaba el motor nuevo que el equipo había instalado durante la noche tras los problemas del viernes.

El equipo confirmó que la avería afectó precisamente a esa unidad recién estrenada. Sin detalles aún sobre el alcance o las consecuencias, el mensaje es claro: no son buenas noticias para un piloto que ya arrastra una sanción de diez posiciones en parrilla por exceder su asignación de motores, igual que su compañero Leclerc.

La montaña a escalar de Hamilton crece vuelta a vuelta, incluso antes de que empiece la clasificación.

Una parrilla trastocada por las sanciones

El juego estratégico del sábado no se entiende sin las penalizaciones. No solo Ferrari está condicionado. Verstappen también caerá al fondo de la parrilla por cambios en la unidad de potencia, y Russell perderá cinco posiciones en la salida.

Sobre el papel, el duelo por la pole entre Antonelli y Verstappen pierde gran parte de su carga dramática sabiendo que el campeón de Red Bull arrancará desde atrás. La batalla real, la que definirá la primera fila efectiva, apunta directamente a Kimi Antonelli y Lando Norris.

Russell está muy cerca en ritmo y ha demostrado muchas veces que puede exprimir la vuelta decisiva, pero su propia sanción le complica el premio gordo del sábado. Si nada se tuerce, la foto de la primera fila tiene ahora mismo dos protagonistas claros: Antonelli y Norris.

Un detalle curioso y la amenaza de la lluvia

La sesión dejó también una escena llamativa con Sergio Pérez. Las cámaras captaron al mexicano arrojando un objeto de tamaño considerable fuera del cockpit. No parecía una simple lámina de tear-off del visor, lo habitual en estos casos. Todo apunta a un trozo grande de goma o algún resto que habría terminado dentro del coche y que el piloto decidió sacar de inmediato para evitar riesgos.

Mientras tanto, todos miran al cielo. Las previsiones apuntan a lluvia para la clasificación. Tres sesiones de libres, tres líderes distintos: Norris en la primera, Antonelli en la segunda, Verstappen en la tercera. El equilibrio es evidente, pero una pista mojada puede dinamitar cualquier jerarquía previa.

Cuando se encienda el semáforo verde de la Q1, a las 18:00 hora local, la tabla de tiempos quedará en blanco. Las sanciones ya han escrito media historia del fin de semana. La otra mitad se decidirá en unas pocas vueltas al límite… y bajo unas nubes que prometen no quedarse quietas.