Zidane inicia su etapa como seleccionador de Francia
Zinedine Zidane ya está oficialmente en marcha como nuevo seleccionador de Francia. Nombrado tras el Mundial de 2026, el legendario centrocampista dio el primer paso deportivo el pasado viernes, cuando anunció su primera lista oficial. Pero su llegada no solo ha removido el césped: también ha obligado a la Federación Francesa de Fútbol a rediseñar todo el dispositivo que le rodea fuera del campo.
La institución ha decidido elevar de forma drástica el nivel de protección personal del técnico. El antiguo ganador del Balón de Oro de 1998 viajará y trabajará con un esquema de seguridad muy superior al que tuvo su predecesor, Didier Deschamps. No es un simple refuerzo: es un cambio de escala.
El fenómeno tiene nombre y apellido. Es la “Zidane-manía” que Francia conoce desde hace más de dos décadas. Para contenerla, la Federación ha puesto a su disposición un equipo de seguridad altamente especializado. Zidane contará con un guardaespaldas personal y con un agente de seguridad específicamente dedicado a él, integrado en su cuerpo técnico y presentado ya el mes pasado como parte del staff.
El diario L’Equipe detalla el alcance de este dispositivo alrededor del nuevo seleccionador. El medio francés subraya que Zidane “se beneficiará de un dispositivo de seguridad específico, diferente al de su predecesor e inédito para Les Bleus”. Palabras mayores en un entorno acostumbrado a manejar estrellas, pero no a blindar así a un entrenador.
El nivel de protección se acerca más al de un futbolista de élite absoluta que al de un técnico. El modelo recuerda al “escudo” que rodeó a Kylian Mbappé en los últimos grandes torneos, con un perímetro muy controlado en cada desplazamiento, entrenamiento y comparecencia pública. Esta vez, el foco no es el dorsal 10, sino el hombre del banquillo.
Zidane conoce bien lo que significa vivir en una burbuja. Desde que guio a Francia a su primer título mundial en 1998, su vida pública en el país ha sido una coreografía medida al milímetro: apariciones contadas, movimientos planificados, espacios reducidos. La etapa en el banquillo del Real Madrid no hizo sino reforzar esa dinámica de idolatría y vigilancia constante.
La Federación, en este contexto, interpreta el nuevo dispositivo como una respuesta pragmática a la dimensión del personaje. No se trata de un capricho, sino de una medida para que su mandato de cuatro años transcurra con la menor cantidad posible de distracciones y riesgos. Cuanto más control alrededor, más margen dentro para pensar solo en fútbol.
Aun así, puertas adentro no quieren que el tema se convierta en una obsesión. Según la misma información, en el seno de la selección insisten en que “internamente, no queremos ceder a ninguna forma de paranoia” ahora que Zidane inicia su etapa al frente del combinado nacional. El mensaje es claro: seguridad máxima, dramatismo mínimo.
Con el blindaje ya definido, el entrenador puede centrar la mirada donde siempre se ha sentido más cómodo: en el balón. Su primera convocatoria se prepara para un arranque frenético, con cuatro partidos internacionales comprimidos en apenas dos semanas. Un calendario sin red para un debutante ilustre.
Próximos Partidos
El nuevo ciclo de Les Bleus arranca el 25 de septiembre frente a Turquía. Será la primera imagen de la Francia de Zidane, el primer once, los primeros gestos en la banda, la primera lectura de cambios. Tres días después llegará un examen de mayor voltaje: un duelo contra Bélgica el 28 de septiembre, antes de volver a enfrentarse al mismo rival el 5 de octubre en un exigente doble cara a cara.
Entre ambos choques ante Bélgica se asoma otro clásico europeo: Italia, el 2 de octubre. Un triángulo de rivales de máximo nivel para medir desde el principio el impacto del nuevo seleccionador. Sin margen para el rodaje tranquilo, sin amistosos de baja intensidad como colchón.
Zidane entra así en una etapa en la que cada paso será observado, analizado y, ahora también, protegido. Francia le rodea de guardaespaldas y agentes, pero lo que realmente dictará su legado no estará en el cordón de seguridad, sino en el marcador de esos primeros partidos. ¿Estará a la altura el Zidane entrenador del mito que todavía domina las calles de su país?




