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Aryna Sabalenka brilla en Nueva York: glamour y poder antes del US Open 2026

En la antesala del US Open 2026, mientras la mayoría de las jugadoras ajusta detalles de su servicio o calibra la derecha, Aryna Sabalenka también afina otra faceta: la de icono de estilo global. La bielorrusa, cuatro veces campeona de Grand Slam y vigente campeona individual en Flushing Meadows, celebró en Nueva York su nombramiento como nueva embajadora de Moroccanoil con un evento tan calculado como un saque abierto al “T”.

La cita tuvo lugar en Le Jardin Sur Madison, un enclave sofisticado en pleno corazón de la ciudad, que por una noche se convirtió en el escenario donde el lujo de la belleza se cruzó con la intensidad del tenis de élite.

Un minivestido que habla de jerarquía

Sabalenka apareció con un minivestido rosa de Magda Butrym que encajó a la perfección con el tono festivo y temático de la velada. La pieza, confeccionada en algodón y seda, jugaba con volúmenes y líneas: drapeado en la minifalda, mangas cortas y un cuello amplio y estructurado que enmarcaba la figura de la número uno del evento con una autoridad silenciosa.

No era una elección casual. La diseñadora polaca se ha convertido en referencia de alfombra roja para nombres como Emily Blunt, Amanda Seyfried o Natalie Portman. Su sello: una elegancia contemporánea, con siluetas pensadas para dejar huella visual, casi como un punto de quiebre en un partido largo. Sabalenka se sumó a ese club selecto con naturalidad, moviéndose entre flashes y conversaciones como si estuviera defendiendo una bola de break: firme, segura, sin dudar.

La tenista que entiende el negocio del lujo

El ascenso de Sabalenka en la pista ha venido acompañado de un crecimiento paralelo fuera de ella. Su alianza con Moroccanoil encaja en una estrategia clara: asociarse con marcas que hablen de alto rendimiento, pero también de presencia, de imagen, de impacto.

“Como atleta, someto mi cabello constantemente al peinado, a viajes y a diferentes entornos, así que me tomo muy en serio su salud”, explicó la campeona del US Open en declaraciones exclusivas a WWD durante el evento. No fue una frase de compromiso. En un circuito en el que cada detalle cuenta, desde la preparación física hasta la sensación al entrar a la pista, la imagen también suma en la construcción de una figura dominante.

Sabalenka subrayó lo que la sedujo de la firma: la forma en que Moroccanoil une belleza y rendimiento, aportando salud y brillo a su cabello y reforzando su sensación de confianza antes de cada reto. Es el mismo discurso que traslada a la pista: si el cuerpo responde, la mente se libera; si la imagen acompaña, la presencia intimida.

De Gucci a Nike: un armario a la altura de su juego

El acuerdo con Moroccanoil no llega solo. Desde enero de 2026, Sabalenka también figura como embajadora de Gucci, otro paso firme hacia la primera línea del lujo internacional. Sus colaboraciones se han dejado ver tanto en actos sociales como en la previa de los torneos, donde ha lucido piezas de la casa italiana con la misma naturalidad con la que golpea de revés.

Durante el Rome Open del pasado mayo, la bielorrusa acaparó miradas con el bolso Paparazzo large top-handle de Gucci, valorado en 3.650 dólares, una declaración de intenciones colgada del brazo mientras caminaba hacia otra jornada de competición. En la pista, su indumentaria sigue firmada por Nike, una alianza que se refleja en sus equipaciones de juego, pensadas para soportar la exigencia física de un tenis agresivo, de alta potencia.

Sabalenka se ha situado en un punto poco frecuente: es, a la vez, una amenaza deportiva constante y un rostro codiciado por las grandes firmas. No persigue el papel de simple musa; se presenta como una atleta de élite que entiende el lenguaje del lujo y lo utiliza para ampliar su influencia.

A un paso del intento de triplete en Nueva York

La celebración con Moroccanoil llega en una semana clave. El Fan Week del US Open arrancó el 23 de agosto, pero la verdadera batalla empieza el domingo, cuando se inicien los cuadros de individuales y dobles. Sabalenka debutará ante Camila Osorio en primera ronda, con una meta tan clara como ambiciosa: encadenar su tercer título consecutivo en Flushing Meadows.

Defender un Grand Slam ya es un desafío mayúsculo; intentar un “three-peat” la coloca en una conversación histórica. Mientras el resto del circuito afina detalles en las pistas de entrenamiento, ella combina sesiones de trabajo con apariciones en eventos de alto perfil. Lejos de distraerla, este ecosistema parece alimentar su carácter competitivo.

La noche en Le Jardin Sur Madison fue un recordatorio de la nueva dimensión que ha alcanzado: no solo es la jugadora a batir en la pista dura neoyorquina, también es un rostro central en la narrativa de estilo que rodea al torneo.

El domingo, cuando cruce la línea de fondo para enfrentar a Osorio, el vestido de Magda Butrym y los focos de la ciudad quedarán atrás. Quedará la Sabalenka esencial: la que golpea sin concesiones, la que persigue una tercera corona seguida en el US Open.

La pregunta ya no es si domina el presente. Es cuánto tiempo podrá sostener este reinado doble, entre el cemento azul de Nueva York y la pasarela silenciosa de las grandes marcas.

Aryna Sabalenka brilla en Nueva York: glamour y poder antes del US Open 2026