Aryna Sabalenka supera a Linda Noskova y alcanza su sexta semifinal en el US Open
Aryna Sabalenka miró el marcador, vio el 2-4 en el tercer set y, según confesó después, pensó: “Se acabó el partido”. Minutos más tarde, estaba celebrando otra remontada feroz, otra noche en la que su tenis y su carácter se negaron a aceptar el guion escrito.
La número uno del mundo derrotó a la campeona de Wimbledon, Linda Noskova, por 7-6(7-1), 3-6 y 7-6(10-7) en un duelo de alto voltaje para meterse en las semifinales del US Open por sexta edición consecutiva, una racha que solo había firmado antes Serena Williams entre 2011 y 2016.
Un cañón llamado Noskova
Hasta este cruce, Sabalenka no había cedido un solo set en el torneo. Frente a Noskova, la historia cambió desde el primer peloteo. La checa, sexta cabeza de serie, salió a pista con el servicio como arma principal y lo mantuvo afilado durante tres sets: 18 aces y solo dos rupturas concedidas en nueve bolas de break.
Sabalenka golpeó primero. Rompió en el segundo juego del partido con un derechazo cruzado que se clavó en la esquina y dejó inmóvil a Noskova. Parecía el típico inicio dominante de la bielorrusa en Nueva York. No lo fue.
La checa ajustó el resto, se plantó firme en la línea de fondo y devolvió la ruptura en el noveno juego con una secuencia de golpes planos y profundos que descolocaron a la campeona defensora. El set se fue al desempate, y ahí apareció la versión más implacable de Sabalenka.
La bielorrusa, que este año encadenó una racha récord de 21 tie-breaks ganados de forma consecutiva en torneos de Grand Slam, se adueñó del juego corto: se apuntó los seis primeros puntos del desempate y cerró el parcial por 7-1, sin pestañear.
El giro del partido
El primer set parecía confirmar la jerarquía de Sabalenka en los desempates. Pero el encuentro dio un vuelco. Su potencia empezó a fallar, el porcentaje de primeros servicios cayó y Noskova olió sangre.
En el segundo set, la checa se aferró a su saque y fue empujando a Sabalenka hacia atrás, golpe a golpe. El momento clave llegó con 3-2: una doble falta de la número uno del mundo le regaló el 4-2 a Noskova, que no desaprovechó la ventaja. Cerró el set con autoridad y equilibró el duelo a un set por lado.
La sensación en la Arthur Ashe era clara: el partido ya no tenía dueña. Sabalenka había perdido el control, y Noskova se lo estaba arrebatando a base de primeros saques y valentía.
La checa salió al tercero con la misma determinación. Presionó el segundo servicio de Sabalenka, la obligó a arriesgar y encontró el premio. Dos dobles faltas de la bielorrusa en un juego clave, a mitad del set, le abrieron la puerta a otra ruptura. 4-2 para Noskova. El ambiente se tensó. Sabalenka gritó de frustración. El partido se inclinaba hacia la sorpresa.
De “esto se acabó” a otra noche épica
En ese momento, Sabalenka sintió que el partido se le escapaba. Lo admitió luego, sin rodeos: en el tercer set pensó que todo estaba perdido. Y, curiosamente, fue esa sensación la que la liberó.
Con 2-4 abajo, soltó el brazo. Empezó a ir a por cada golpe, a buscar las líneas sin especular. Recuperó la ruptura en el octavo juego, cuando Noskova, por primera vez en todo el encuentro, dudó. La checa no logró cerrar la puerta, y Sabalenka se le metió dentro.
El set llegó al super tie-break final, territorio conocido para la número uno del mundo. Allí, la experiencia pesó. Sabalenka manejó mejor los nervios, impuso su agresividad controlada y fue abriendo brecha punto a punto. Noskova, que había sostenido el partido con su servicio durante casi tres horas, ya no encontró la misma precisión.
La bielorrusa selló la victoria con un ace, fiel a su estilo, y levantó los brazos hacia la grada, consciente de que había sobrevivido a su examen más duro del torneo. Luego, solo tuvo palabras de elogio para su rival y para el ambiente que la empujó cuando el partido se le iba de las manos.
Con este triunfo, Sabalenka suma 21 victorias en sus últimos 22 partidos en el Grand Slam neoyorquino y mantiene vivo el sueño de un tercer título consecutivo en Flushing Meadows, algo reservado a muy pocas elegidas.
En el horizonte, un duelo estadounidense
El siguiente obstáculo saldrá de un choque con sabor local: Jessica Pegula, tercera cabeza de serie, o Emma Navarro, vigesimosexta favorita. Un duelo cien por cien estadounidense que definirá quién se mide a la número uno del mundo por un billete a la final.
Sabalenka ya ha igualado la impresionante racha de seis semifinales seguidas de Serena Williams en el US Open. La pregunta ahora es otra: ¿convertirá esta resiliencia al borde del abismo en otro título que marque una era en Nueva York?




