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Ayan Broomfield: la campeona que impulsa a Frances Tiafoe

Ayan Broomfield, la campeona que acompaña el ascenso de Frances Tiafoe

Mientras Frances Tiafoe escala peldaños en la élite del tenis mundial, en la sombra —y a menudo en primera fila— aparece siempre la misma figura: Ayan Broomfield. Novia, exjugadora, confidente, analista improvisada y ahora también impulsora de un proyecto social propio. Llevan 11 años juntos. Y se nota.

De Ontario al circuito: una vida entre líneas de fondo

Broomfield nació el 13 de agosto de 1997 en Ontario, Canadá. Creció allí antes de cruzar la frontera hacia Estados Unidos para perseguir una carrera en el tenis universitario. Su talento no tardó en hacerse notar.

En Clemson University, donde compitió dos temporadas, encadenó premios desde su primer año: fue nombrada ACC Freshman of the Year y también ITA Carolina Region Rookie of the Year. Un impacto inmediato. Demasiado grande como para conformarse.

Tras su segundo curso decidió dar un salto que cambiaría su trayectoria: transferirse a UCLA. Lo hizo, según su biografía universitaria, por la historia del programa y por la posibilidad de dejar huella en su futuro. Objetivo cumplido.

En 2019, ya como sénior en UCLA, alcanzó su gran meta: el título nacional. Junto a su compañera Gabby Andrews se proclamó campeona de dobles de la NCAA, el séptimo título de dobles en la historia del programa angelino. En redes, posó con la sortija de campeona, radiante. Era la prueba física de su “número uno” personal: conseguir ese anillo universitario.

Profesional precoz y rostro del tenis femenino

Mucho antes de aquel éxito universitario, Broomfield ya había probado el circuito profesional. En 2014, todavía adolescente, debutó en la WTA en la Coupe Banque Nationale, en dobles junto a Maria Patrascu. Aquel dúo novel llegó a situarse en el puesto 467 del mundo en la modalidad.

Después, orientó su energía hacia el circuito individual, sin perder de vista su influencia creciente en el tenis femenino. Su perfil y su juego le abrieron puertas comerciales: ha firmado acuerdos con Wilson y Athleta, marcas que la han situado como una de las caras visibles de un tenis más diverso y moderno.

Su nivel la llevó incluso a Hollywood. Broomfield fue la doble de cuerpo de Saniyya Sidney en “King Richard”, recreando en pista los movimientos de Venus Williams. En el rodaje conoció a Will Smith y a Serena Williams. Tiafoe la acompañó a la premier en noviembre de 2021, una noche que él mismo describió en redes como “icónica” para ambos.

Un mensaje directo y una relación que no ha dejado de crecer

La historia con Tiafoe arranca en 2015. El propio jugador la relató en una rueda de prensa en 2018: se conocieron a través de una amiga en común, la también tenista Victoria Duval. El siguiente paso fue muy de esta época: un mensaje privado en Instagram. Él “se coló” en sus DMs, empezaron a hablar, intercambiaron números y la relación tomó velocidad.

Ese mismo año, Broomfield y su familia viajaron a ver a Tiafoe en el US Open. Él mismo recordaba con sorpresa que aún no eran pareja formal y ya estaba conociendo a sus futuros suegros. El 8 de septiembre de 2015 pusieron fecha oficial al inicio de la relación.

Cuatro años después, Tiafoe celebró el aniversario con una dedicatoria pública, cargada de complicidad y humor, en la que subrayaba lo rápido que había pasado el tiempo y lo intenso del vínculo. Tres meses más tarde, el tenista colgó la primera foto de ambos en su cuenta de Instagram, abrazados y con gorras hacia atrás a juego. El “Instagram official” de una pareja que desde entonces no ha escondido su historia.

La pareja detrás del top 10

En junio de 2023, Tiafoe irrumpió por primera vez en el top 10 del ranking mundial. Para él fue un hito deportivo; para Broomfield, también el cierre de un pequeño ritual íntimo. Llevaba años recopilando capturas de pantalla de momentos clave de la carrera de su pareja, guardándolas para el día en que pudiera escribir “TOP 10 IN THE WORLD!” junto a ese collage de recuerdos.

En el propio post, explicaba que había empezado a guardar esas imágenes “en anticipación de este día” y subrayaba el orgullo que sentía. Tiafoe respondió en los comentarios con un mensaje igual de personal, recordando aquel 2015 en el que la conoció y apenas arrancaba su carrera profesional. Habló del camino compartido, de los buenos momentos, de los parones, de todo lo que no cabe en un marcador. Cerró con una declaración rotunda: ella significa más para él de lo que pueda imaginar.

Analista, confidente y sorpresa en Houston

Broomfield no solo anima desde la grada; también aporta una mirada de jugadora. En una entrevista con la ATP en agosto de 2023, explicó cómo encajan sus personalidades: Tiafoe es el tipo “happy-go-lucky”, ella la parte más seria. Entre ambos encuentran el equilibrio.

Su pasado en la pista convierte las conversaciones de pareja en auténticas sesiones de vídeo y pizarras imaginarias. Revisan cuadros de torneos, comentan rivales, ella se ofrece como “sounding board” para planear partidos. Tiafoe no siempre sigue sus consejos al pie de la letra, pero valora tener a alguien que entiende de primera mano lo que exige competir al máximo nivel. Comparten idioma tenístico, y eso no se improvisa.

Ese apoyo se ve y se siente. En 2023, durante el Fayez Sarofim & Co. U.S. Men's Clay Court Championship, Broomfield decidió sorprenderle. Sin avisar, viajó a Houston para verle luchar por su segundo título ATP. Tiafoe no se dio cuenta de que estaba en la grada hasta el 1-0 del primer set. Tras el triunfo, en su discurso de campeón, la mencionó con incredulidad y agradecimiento: pensaba que estaba en Los Ángeles. En cambio, estaba allí, viendo en directo cómo levantaba otro trofeo.

Ayan’s Aces: del apoyo en la grada al cambio en el palco

Con los años, Broomfield ha ampliado su radio de acción. Ya no se limita a acompañar a Tiafoe o a comentar cuadros de torneos. En 2025 lanzó Ayan’s Aces, una iniciativa centrada en aumentar la diversidad en el tenis.

El estreno fue contundente: reunió a más de 100 mujeres negras y de otras comunidades racializadas en el Miami Open, acercándolas a un entorno históricamente poco representativo. No solo en la pista, también en los palcos, en las suites de los estadios y en los eventos culturales que rodean al circuito.

Desde entonces, Broomfield ha seguido utilizando su experiencia y su visibilidad para abrir puertas. Quiere que las niñas que se parezcan a ella se vean reflejadas tanto con una raqueta en la mano como ocupando un asiento preferente en un gran torneo.

Mucho más que “la novia de”

Tiafoe se ha instalado en la conversación de los grandes del circuito. Cada victoria, cada semifinal del US Open, cada escalada en el ranking, llega acompañada de una imagen recurrente: Ayan Broomfield, aplaudiendo, analizando, celebrando.

Es la pareja del hombre del momento, sí. Pero también es campeona universitaria, exprofesional, doble de Venus en el cine y fundadora de un proyecto propio. Una mujer que ha pasado de soñar con un anillo de la NCAA a diseñar espacios para que otras mujeres de color sueñen más alto en el tenis.

Mientras Tiafoe intenta consolidarse entre los mejores del mundo, Broomfield ya ha dejado claro que su historia no se limita a estar en la grada. La pregunta es cuántas carreras, además de la suya y la de Frances, terminará impulsando desde Ayan’s Aces.