Bayern Munich arrasa con 7-0 al Union Berlin
El Bayern Munich no está jugando al fútbol. Está arrasando.
En una noche descomunal en el Allianz Arena, el equipo de Vincent Kompany trituró 7-0 al Union Berlin, con un hat-trick de Michael Olise y un doblete de Harry Kane que dejaron el marcador con tintes de marcador de NFL más que de Bundesliga.
Goleada de otro deporte
Kane conoce bien esos números. No tanto por su profesión, sino por su devoción a la NFL y, en particular, a los New England Patriots. Precisamente ellos visitarán el Allianz Arena el 15 de noviembre para enfrentarse a los Detroit Lions. Pero, a este ritmo, el equipo que está firmando los resultados más escandalosos en ese estadio no lleva casco ni hombreras, sino la camiseta roja del Bayern.
El festival empezó pronto. Alphonso Davies, en modo locomotora por la banda izquierda, encontró a Jamal Musiala en la frontal. Control, espacio y un disparo seco desde media distancia en el minuto 18 para abrir la lata y marcar el tono de la noche.
Union Berlin apenas tuvo tiempo de reaccionar. El Bayern apretó, se instaló en campo rival y la sensación era clara: el segundo iba a caer. Llegó pasada la media hora, desde el punto de penalti, con Harry Kane ejecutando con calma y precisión. Otro gol para su cuenta, otro golpe a un rival ya tambaleante.
Olise en estado de gracia
Justo cuando Union Berlin buscaba el descanso como salvavidas, el Bayern aceleró de nuevo. Musiala cambió de rol y se vistió de asistente para encontrar a Michael Olise antes del entretiempo. Fue el primero de los tres tantos del francés de 24 años, recientemente incluido en la primera lista de Zinedine Zidane con la selección de Francia. Un detalle que explica bien el nivel de jugador del que estamos hablando.
Tras el descanso, Kompany movió el banquillo y dio entrada a Tom Bischof. El joven respondió enlazando dos veces con Olise, que se convirtió en una pesadilla constante entre líneas. El francés no solo marcó, también repartió: asistió a Kane en el minuto 54 para el segundo del inglés y el quinto del Bayern, con Union Berlin ya completamente desbordado.
Ismael Saibari se sumó a la fiesta en el 70’, culminando otra acción nacida en las botas de Davies. El canadiense, omnipresente, volvió a proyectarse por banda y sirvió el balón para que el mediapunta se uniera a la goleada.
Y aún quedaba la traca final de Olise. Su segundo y tercer gol llegaron con la defensa rival rota y un Frederik Ronnow impotente. En uno de ellos, otro disparo lejano, demoledor, ante el que el guardameta poco pudo hacer. Un golpeo que levantó al estadio y que selló una actuación individual de altísimo nivel.
Números que asustan
Las cifras empiezan a contar la historia por sí solas. Olise suma ya ocho goles en siete partidos con el Bayern desde su regreso tras el Mundial. Kane, seis en ese mismo tramo. Entre ambos están sosteniendo una producción ofensiva que coloca al conjunto de Kompany como una máquina perfectamente engrasada.
El Bayern aún no conoce la derrota esta temporada. Eso sí, llegó a este fin de semana por detrás de Freiburg y Borussia Dortmund en la tabla de la Bundesliga, después de que un 0-0 frente al Schalke el 5 de septiembre rompiera su pleno de victorias. Aquello sonó a tropiezo. La respuesta ha sido una exhibición.
Con 14 goles ya en esta Bundesliga, el mensaje es claro: por muchos puntos que sumen los equipos de fútbol americano cuando aterricen en Múnich, nadie va a superar al Bayern como gran anotador del Allianz Arena este curso. El ataque de Kompany funciona “a todo gas” y, si mantiene este ritmo, la verdadera incógnita no es cuántos marcará, sino quién será capaz de detenerlo.



