Carlos Alcaraz y Tiafoe brillan en el US Open
Bastó una tarde en Flushing Meadows para disipar dudas. Carlos Alcaraz, número 2 del cuadro y defensor del título, dejó atrás cualquier sombra de falta de ritmo y despachó a Tommy Paul por 6-4, 6-3, 6-4. Directo, contundente, con esa mezcla de desparpajo y autoridad que lo ha convertido en el hombre a batir en el US Open.
Su derecha, la gran incógnita tras la lesión de muñeca, rugió como en los mejores días. Cada vez que Paul aflojaba con el servicio, el español se abalanzaba sobre la devolución y abría la pista con golpes pesados, profundos, imposibles de controlar para el estadounidense. Paul tuvo opciones, especialmente en la recta final del partido, con oportunidades de rotura que habrían alargado la noche. No alcanzaron. La derecha de Alcaraz dictó sentencia una y otra vez.
Fue, por sensaciones y por control, su mejor actuación desde que regresó de la lesión. Menos gestos de incomodidad, más confianza en los apoyos, más convicción al soltar el brazo. Justo cuando el torneo entra en la zona caliente, el campeón empieza a parecerse de nuevo al jugador que levantó el trofeo.
Tiafoe, dueño de Louis Armstrong
En la pista Louis Armstrong, Frances Tiafoe volvió a comportarse como si el estadio llevara su nombre. El estadounidense se impuso a Daniil Medvedev, número 7 del mundo, por 7-6(1), 6-4, 7-6(6) y estiró a 10-0 su inmaculado registro en esa pista. No es una estadística menor: habla de un jugador que se crece cuando la noche, el ruido y la atmósfera neoyorquina aprietan.
Tiafoe fue quirúrgico. Mandó en la red, se adueñó de la mitad delantera de la pista y manejó a Medvedev de lado a lado, obligándolo a correr y a pegar en carrera, justo donde el ruso se siente más incómodo. Cada subida era un mensaje: “Si quieres ganarme, hazlo al límite”.
El ruso tuvo su oportunidad de cambiar la historia. En el tie-break del tercer set, Medvedev mandaba 6-5 y amenazaba con estirar el duelo a una cuarta manga. Entonces apareció la velocidad de manos de Tiafoe en la red, un par de reflejos felinos, y el partido se cerró sin concesiones. Otra noche grande en Nueva York, otro paso más: cuarto de final en el US Open por cuarta vez en los últimos cinco años. No es casualidad. Es consistencia de élite.
Michelsen, la irrupción del torneo
Mientras las miradas se posaban en los grandes nombres, Alex Michelsen seguía construyendo, casi en silencio, una de las historias del torneo. El estadounidense de 22 años derrotó a Tomas Martin Etcheverry, cabeza de serie número 27, por 7-6(6), 6-4, 6-4 y se instaló en los cuartos de final sin haber cedido un solo set.
El dato impresiona: es el primer jugador no cabeza de serie en este siglo que alcanza los cuartos del US Open sin perder un set. No es una racha accidental; se sostiene sobre un patrón muy claro. Ante Etcheverry volvió a mandar con el saque: ganó el 81% de los puntos con primer servicio y sumó 44 golpes ganadores. Cifras de martillo pilón.
En los cuatro partidos que ha disputado en Nueva York ha superado siempre el 75% de puntos ganados con primer saque. Cada turno de servicio se convierte en un muro. A eso se suma una derecha pesada, que castiga y empuja hacia atrás a cualquiera que se cruce. De desconocido para el gran público a amenaza real en la segunda semana del US Open. Su carrera acaba de cambiar de dimensión.
Lunes de octavos: Tien busca hacer historia
La ronda de octavos continúa este lunes con una jornada cargada de alicientes. El menú masculino ofrece:
- 13:00 (hora del Este): Francisco Cerúndolo (24) vs. Alexander Blockx (28)
- 16:00: Learner Tien (14) vs. Karen Khachanov
- 16:30: Arthur Gea vs. Botic Van De Zandschulp
- 20:30: Alexander Zverev (1) vs. Luciano Darderi (21)
El duelo marcado en rojo: Learner Tien contra Karen Khachanov.
Tien, de 20 años, llega lanzado tras sobrevivir a una batalla de cinco sets ante Jakub Mensik. Juega con la frescura de quien no tiene nada que perder y con el empuje de una grada que empieza a verlo como el próximo gran proyecto estadounidense. Si gana, se convertirá en el estadounidense más joven en alcanzar los cuartos de final del US Open desde Andy Roddick en 2002. No es un premio menor.
Enfrente estará un veterano de estas lides. Khachanov, ex top-10, ha mostrado una versión muy sólida durante todo el torneo y ya dejó una marca en esta edición al eliminar al número 3, Felix Auger-Aliassime, en segunda ronda. Pegada, experiencia y una derecha que, cuando entra en racha, desborda a cualquiera.
Tien tiene garra y público. Khachanov tiene kilómetros en partidos grandes y un juego que aguanta la presión. El pronóstico se inclina hacia el ruso: Khachanov en cuatro sets. La pista decidirá si el torneo está listo para otra sorpresa.
Sabalenka acelera, Noskova resiste y Gauff se prepara para una noche americana
Aryna Sabalenka, número 1 del cuadro, continúa su marcha implacable hacia un tercer título consecutivo en Nueva York. Esta vez fue Taylor Townsend quien sufrió el vendaval: 6-4, 6-3 para la cuatro veces campeona del US Open.
Sabalenka impuso su sello desde la devolución. Ganó el 57% de los puntos al resto, una cifra que desnuda su agresividad en cada segundo servicio rival. Incluso en los momentos en que su propio saque se tambaleó —cedió cuatro veces su servicio—, su consistencia desde el fondo y su capacidad para cambiar direcciones terminaron asfixiando a Townsend.
El único resquicio para la estadounidense llegó en el segundo set, cuando se adelantó 3-1 y pareció encontrar una rendija en el muro. Duró poco. Sabalenka apretó el puño, subió una marcha y encadenó cinco juegos seguidos para cerrar el encuentro. Sin concesiones, sin necesidad de alargar la historia a una tercera manga. Un mensaje claro al resto del cuadro: habrá que sacarla de la pista a golpes.
Jornada femenina del lunes: foco en Gauff
El cuadro femenino también ofrece un lunes de alto voltaje:
- 11:00 (hora del Este): Mirra Andreeva (5) vs. Anastasia Potapova (24)
- 23:30: Iga Swiatek (8) vs. Qinwen Zheng
- 14:30: Elena Rybakina (2) vs. Naomi Osaka (13)
- 19:00: Coco Gauff (4) vs. Iva Jovic (14)
El gran atractivo nocturno en el Arthur Ashe Stadium será el choque entre Coco Gauff e Iva Jovic, un duelo que promete electricidad y bandera estadounidense en ambos lados de la red.
Jovic, de 18 años, viene de ganar una batalla de tres horas ante Alexandra Eala. Su temporada habla de una jugadora en pleno despegue: cuartos de final en el Abierto de Australia y octavos en Wimbledon. Resistencia, piernas para correrlo todo y una regularidad que desgasta a cualquiera.
Pero enfrente estará Coco Gauff, en su territorio favorito: pista dura, sesión nocturna y el público de Nueva York empujando cada punto. Su agresividad y su potencia desde el fondo de pista plantean un examen que Jovic todavía no ha visto en este torneo. La joven tiene tenis para competir, para alargar peloteos y obligar a Gauff a pensar. Otra cosa es que le alcance para tumbar a una de las grandes favoritas.
La lógica señala a Gauff en dos sets. La pregunta es si Jovic convertirá este partido en el verdadero examen de fuego de la campeona del US Open del año pasado o si la noche en el Ashe se convertirá, una vez más, en el escenario perfecto para que Coco marque territorio en la carrera por el título.




