Finn Allen se une a los Melbourne Stars en la Big Bash League
Los focos del cricket neozelandés apuntan con fuerza a Australia. Finn Allen, uno de los bateadores más explosivos de los Black Caps, cambia de escenario y se instala en una de las franquicias más potentes de la Big Bash League: los Melbourne Stars.
Llega en llamas. Allen trasladó su gran estado de forma al último Twenty20 World Cup en India, donde firmó un siglo récord ante South Africa que empujó a los Black Caps hasta la final. Ese tipo de actuaciones convierte a un jugador en fichaje estrella. Y los Stars lo saben.
“Los Stars son un equipo poderoso en esta competición, así que va a ser muy divertido jugar para ellos”, afirmó Allen. “Ya tienen una enorme base de aficionados y no dejan de crecer, y no puedo esperar para ser parte de eso. Creo que a todos los cricketers les encanta jugar en el MCG, así que poder llamar a ese estadio mi casa ahora es realmente emocionante”.
La imagen es clara: Allen caminando por el Melbourne Cricket Ground, ahora como local, en uno de los templos del deporte mundial. Un golpe de efecto para la franquicia y un paso grande en la carrera del neozelandés.
Seifert cambia de camiseta, pero no de ambición
Allen no es el único Black Cap que hace las maletas rumbo a Australia. Su socio habitual en la apertura, Tim Seifert, también se mueve dentro de la Big Bash. El wicketkeeper internacional ha firmado por un año para dejar a los Melbourne Renegades y unirse a los Sydney Sixers.
Sus números en la pasada edición no tuvieron el brillo de Allen, con 285 carreras a 28,50 de promedio. Pero llega reforzado por un título importante: acaba de proclamarse campeón con el Manchester Supergiants en The Hundred.
A sus 31 años, Seifert viene de una temporada en Inglaterra en la que sumó 394 carreras con un promedio cercano a 50, incluyendo un imponente 72 de 38 bolas en la final del torneo. Rendimiento de jugador grande en el momento grande. El valor económico de su nuevo contrato con los Sixers, por ahora, no ha trascendido.
Chapman apunta a Australia, Santner mira a los tests
El movimiento de jugadores kiwi hacia la liga australiana no se detiene ahí. Mark Chapman, otro Black Cap, también se perfila como próximo pasajero. Tras renunciar esta semana a su contrato central con New Zealand, se le espera en la Big Bash, con el Adelaide Strikers como destino más probable.
Mientras varios compañeros se lanzan de lleno a las ligas cortas, Mitchell Santner toma el camino contrario. El capitán de white ball rechazó una oferta de dos años precisamente de los Strikers para centrarse en el test cricket.
“Cuando miras hacia el verano que tenemos por delante, India aquí para white ball y tests y Australia fuera – no hay muchos retos más grandes que esos – es un momento bastante emocionante”, explicó Santner al Herald. “Me gustaría seguir siendo parte de eso”.
No fue una decisión sencilla. “La oferta era buena, no voy a mentir. Sabían que tenía que ser una buena oferta para que yo la considerara, con el tema de contratos y lo que se viene. Sí pensé seriamente en ello, pero volviendo a lo que tenemos por delante, incluso si no voy a jugar cada partido de test cricket, sigo sintiendo que tengo un papel que cumplir”.
Mientras Allen se prepara para hacer del MCG su patio de juegos y Seifert se enfunda el color de los Sixers, Santner se aferra al largo aliento del formato más exigente. Tres caminos distintos, una misma generación. La próxima temporada dirá quién eligió mejor.




