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Grigor Dimitrov: Referente del Tenis Búlgaro a los 35 Años

Grigor Dimitrov, a los 35 años, sigue siendo el gran referente del tenis búlgaro, pese a que el partido del martes dejó un sabor amargo. En su mejor momento llegó a ser número 3 del mundo en el ranking de individuales de la ATP, una marca que lo instaló entre la élite del circuito.

Inicios

Su historia arranca en 1991, en Haskovo, Bulgaria, en el seno de una familia hecha para el deporte. Su padre, Dimitar Dimitrov, es entrenador de tenis. Su madre, Maria Dimitrova, profesora de educación física y exjugadora de voleibol. El entorno perfecto para que un niño con una raqueta en la mano no tardara en encontrar su lugar.

Fue Dimitar quien lo llevó por primera vez a una pista y quien lo acompañó durante todos esos años de formación. No tardó en darse cuenta de que no se trataba solo de entusiasmo infantil. Había algo más. Un talento evidente, una facilidad natural para golpear la pelota y una obsesión por mejorar día tras día.

Jornadas de Entrenamiento

En una entrevista de 2014 con el Financial Times, padre e hijo recordaban aquellas jornadas interminables en las pistas de Haskovo. Sesiones diarias, repitiendo golpes hasta el cansancio, mientras el sueño de competir con los mejores del mundo comenzaba a tomar forma.

Legado

Hoy, más allá de los resultados puntuales o de los focos que también apuntan a su vida personal —es pareja de la actriz Eiza González—, Dimitrov representa la culminación de aquella apuesta familiar: un jugador que salió de una pequeña ciudad búlgara para instalar su nombre en la parte alta del tenis mundial.