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Ignacio Buse conquista Winston-Salem y detiene a Arthur Fery

El primer título ATP de Arthur Fery tendrá que esperar. En la final de Winston-Salem, el británico se topó con un Ignacio Buse implacable, que le derrotó por 6-3 y 6-2 y se llevó el trofeo con una autoridad que no dejó lugar a dudas.

Hace apenas ocho semanas, Fery vivía su gran irrupción en Wimbledon, donde alcanzó las semifinales y se convirtió en sensación en el All England Club. Este sábado, en Carolina del Norte, se encontró con una realidad distinta: un rival de 22 años que jugó como si llevara años instalado en la élite.

Buse, peruano y ya campeón este año en el ATP 500 de Hamburgo ante Tommy Paul, no solo levantó su segundo título de la temporada. También se convirtió en el ganador más joven en la historia de Winston-Salem. Un dato que explica bien la dimensión de lo que está construyendo.

Un inicio parejo, un final sin concesiones

El arranque del partido no presagiaba la tormenta que se avecinaba para Fery. Intercambios largos, igualdad en los juegos, sensaciones de que la final podía irse muy lejos. Hasta que Buse encontró una rendija.

Con 4-3, el peruano apretó el acelerador, leyó mejor los segundos saques del británico y firmó un break en blanco para ponerse 5-3. Golpe directo a la confianza de Fery, que ya no recuperó el control del set. Buse cerró el parcial por 6-3 y se marchó a la silla con la convicción de quien huele sangre.

La segunda manga fue más dura para el nuevo número uno británico. El marcador lo delató: Buse abrió una ventaja de doble break casi sin recibir respuesta. Fery logró recuperar uno de esos quiebres, un pequeño gesto de orgullo para no irse del todo del partido, pero la reacción se quedó en intento. El peruano encadenó tres juegos seguidos y selló el triunfo con una frialdad impropia de su edad.

Fery, derrota amarga y salto histórico

La final no terminó como Fery soñaba, pero su semana en Winston-Salem deja una huella clara. A sus 24 años, se convierte en el primer británico en alcanzar la final de este ATP 250 y, como recompensa, escalará hasta el puesto 33 del ranking mundial. Ese salto le permite superar a Cameron Norrie y situarse como nuevo número uno de Gran Bretaña.

Un dato que resume la velocidad de su ascenso: antes de su carrera inolvidable hasta semifinales en Wimbledon, estaba fuera del top 100. En apenas dos meses, ha cambiado de categoría.

No habrá demasiado tiempo para lamentos. El calendario no espera.

De Carolina del Norte a Nueva York: examen en Flushing Meadows

Fery viaja ahora a Nueva York para disputar por primera vez el US Open, que arranca este domingo. El debut no será precisamente una bienvenida suave: le espera el italiano Lorenzo Musetti, cabeza de serie número 13. Un estreno exigente, en un escenario nuevo, con el foco ya puesto sobre él.

En total, serán nueve los británicos en los cuadros principales del último Grand Slam del año. En el torneo masculino, junto a Fery aparecen Cameron Norrie, Jan Choinski, los clasificados Toby Samuel y Harry Wendelken, además del lucky loser Jacob Fearnley. En el cuadro femenino, Katie Boulter lidera la representación, acompañada por las también clasificadas Fran Jones y Harriet Dart.

Faltarán dos nombres de peso: Jack Draper y Emma Raducanu, ambos ausentes por lesión. Un vacío importante para el tenis británico, que, sin embargo, llega a Nueva York con una nueva referencia en lo más alto de su escalafón nacional.

Fery ya sabe lo que es irrumpir en un grande contra pronóstico. La cuestión ahora es otra: ¿podrá transformar el golpe de Winston-Salem en combustible para su primera aventura en Flushing Meadows?