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Liam Lawson y la incertidumbre en Racing Bulls

Liam Lawson, el hombre que sostiene a Racing Bulls, vive estos días una paradoja incómoda. Mientras el equipo firma la mejor temporada de su historia y se juega un botín cercano a los 180 millones de dólares por un quinto puesto en el Mundial de constructores, el piloto que ha cargado con buena parte de esos 106 puntos aún no sabe si tendrá asiento en 2027.

En el paddock, el runrún es claro: Lawson podría dejar su sitio a Nikola Tsolov al final de la temporada. Los números dicen una cosa. Los rumores, otra muy distinta.

Lawson rinde, las dudas siguen

Lawson ha sido el gran motor de Racing Bulls en este tramo del campeonato. Solo en las últimas cuatro carreras ha sumado 24 puntos. El sábado, en Interlagos, dio otro golpe sobre la mesa: tercer puesto en la parrilla con un Racing Bulls. No es un coche de punta, pero él lo hizo parecerlo por momentos.

Por eso, cada vez que se menciona la posibilidad de que lo aparten, las cejas se levantan en el paddock. Y no solo entre los aficionados.

Ted Kravitz, voz del paddock

Tras la clasificación en Interlagos, Ted Kravitz, de Sky Sports, se cruzó casi por casualidad con Alan Permane, figura clave en la estructura de Racing Bulls. No perdió la oportunidad.

“No pueden echarle ahora, ¿no?”, le lanzó mientras Permane se alejaba. El propio Kravitz recordó lo que le había dicho a Lawson el jueves: “Has sumado 24 puntos en las últimas cuatro carreras. Liam Lawson ha clasificado tercero en la parrilla, en un Racing Bulls. No pueden echarle ahora”.

La reflexión fue un dardo directo a la gestión del programa de jóvenes pilotos. Incluso con el nombre de Nikola Tsolov sobre la mesa, Kravitz puso el freno: aunque Tsolov fuera una mezcla de Max Verstappen, Ayrton Senna, Lewis Hamilton y Fernando Alonso, ¿por qué no darle un año más como reserva, consolidándose poco a poco como piloto de Fórmula 1?

Sesiones de FP1, kilómetros en otras categorías, tiempo para madurar. El mensaje era claro: no hay necesidad de precipitarse.

Permane pide tiempo y método

Horas después, ya con la calma que da una rueda de prensa y con su propia renovación de contrato recién anunciada, Alan Permane explicó la postura interna de Racing Bulls respecto a la alineación para 2027. Sin prisas. Sin fechas cerradas.

“No voy a darles una fecha”, advirtió. Recordó que Red Bull cuenta con un programa de jóvenes pilotos tremendamente exitoso, pero no esquivó la autocrítica velada: cuando los medios señalan que algunos pilotos no han tenido tiempo suficiente para asentarse, no van desencaminados.

“Se han tomado decisiones precipitadas”, admitió. Frente a ese historial, Permane defendió un enfoque distinto: aplicar “un poco de ciencia”, estudiar todos los datos, analizar cada detalle antes de decidir. Nada de impulsos.

El mensaje fue rotundo: el tiempo juega a su favor y el equipo no siente la urgencia de cerrar ya la alineación. Permane se mostró “muy confiado” en que tomarán la decisión correcta, aunque eso implique mantener a pilotos y entorno en vilo unas semanas más.

Sabe que la espera desespera. “Sé que es frustrante para nuestros pilotos, sé que es frustrante para todos los demás. Pero queremos acertar, y vamos a acertar”. Y dejó una promesa en el aire: cuando llegue el anuncio, “en las próximas semanas”, todos estarán satisfechos.

El peso de la decisión

La opinión de Permane no es decorativa. Es central. Tras el Gran Premio de la Ciudad de México, donde Lawson firmó otra actuación de peso —de salida desde el pit lane a la novena posición en pista, luego convertida en séptima—, el director ejecutivo de Racing Bulls, Peter Bayer, fue muy claro: será Permane quien tenga la última palabra sobre qué piloto se queda con el asiento.

Ese detalle lo cambia todo. El hombre que aboga por el análisis frío y contra las decisiones “de golpe” es el mismo que debe valorar si un talento como Lawson merece continuidad o si ha llegado el momento de apostar por Tsolov.

Mientras tanto, Lawson sigue respondiendo donde más duele: en la pista, en la tabla de puntos, en el bolsillo del equipo. Si Racing Bulls cierra el año quinto del mundo y con el mayor premio económico de su historia, será imposible separar ese éxito del número de puntos que ha puesto Lawson sobre la mesa.

La pregunta ya no es solo quién se merece el asiento. Es si Racing Bulls se puede permitir prescindir del piloto que ha sostenido su mejor temporada justo cuando el proyecto parece listo para dar el siguiente salto.