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Sabalenka se queja del olor a cannabis en el US Open

El número uno del mundo también huele el humo: Sabalenka se queja por olor a cannabis en el US Open

Aryna Sabalenka apenas había pisado la pista de Louis Armstrong Stadium cuando algo distinto a la presión del US Open empezó a flotar en el ambiente. No era tensión. Era humo.

Con un arranque demoledor, 3-0 arriba ante la uzbeka Kamilla Rakhimova en la tercera ronda, la bielorrusa interrumpió de repente la rutina. Durante su segundo juego de saque, se detuvo, miró a la silla y señaló con gesto claro: había un fuerte olor a cannabis que llegaba hasta la pista.

El partido se paró unos instantes. Sabalenka, concentrada hasta entonces en imponer su jerarquía, se vio obligada a cambiar de foco y a avisar al juez de silla de lo que estaba ocurriendo. Tras la breve conversación, el juego continuó. El olor, también.

En Flushing Meadows, el aroma a cannabis se ha convertido en un invitado tan habitual como indeseado. No sorprende ya a los jugadores, que en ediciones recientes han lamentado la distracción que provoca en pleno partido. El reglamento del torneo prohíbe fumar dentro del recinto, pero la realidad de la ciudad se cuela por las rendijas: el consumo recreativo es legal para mayores de 21 años en Nueva York, y el humo de quienes se reúnen en el cercano Flushing Meadows-Corona Park termina deslizándose hacia el complejo tenístico y sus pistas abiertas.

Ni siquiera la primera cabeza de serie se libra de uno de los elementos más extraños de la experiencia US Open: jugarse el pase en un Grand Slam mientras el viento arrastra, punto a punto, el olor de la calle hasta la línea de fondo.