Thea Frodin: De doble de Serena Williams a debut en el US Open
Hace cinco años, Thea Frodin imitaba a Serena Williams para la gran pantalla. Hoy, con 17 años, se prepara para caminar por primera vez en solitario hacia la pista central de su Grand Slam de casa, el US Open, dispuesta a probarse en el escenario donde creció admirando a su ídolo.
La historia es de película, literalmente. Con solo 12 años, Frodin fue elegida como doble tenística de la actriz que interpretaba a una joven Serena en la cinta nominada al Óscar King Richard. Durante seis meses, varios días a la semana, trabajó en el rodaje junto a Will Smith, encargado de dar vida a Richard Williams, el padre de Serena y Venus.
“Poder interpretar el papel de alguien a quien he admirado toda mi vida fue súper especial”, contó a la web de la WTA. “Estaba honrada. Era una de las jugadoras en las que más me fijaba cuando empecé a jugar. Es una gran inspiración para mí”.
De admirarla en la televisión a copiar sus golpes en un set de cine. Tanto se metió en el personaje que, cuando acabó el rodaje, sus entrenadores tuvieron que frenar el “modo Serena”.
“Después de terminar de grabar, me acostumbré a sus golpes”, explicó a la web del US Open. “Mis entrenadores estaban un poco frustrados porque empecé de forma natural a pegar como ella. Me quedé con el revés de Serena, pero intenté lo máximo posible volver a mis golpes”.
No fue solo tenis. Frodin guarda también recuerdos muy concretos de la humanidad de Will Smith en aquellos días fríos y lluviosos de grabación en pista. El actor, ya entonces ganador del Óscar, se preocupaba de que la joven doble no pasara frío y se presentaba en las jornadas más duras con agua caliente para ayudarla a entrar en calor entre toma y toma.
Ahora el decorado es otro. Ya no hay cámaras, sino gradas. No hay repeticiones, sino puntos que valen un cuadro principal de Grand Slam. Frodin, número 580 del mundo, disputará por primera vez el cuadro final individual del US Open. Y el sorteo no le ha dado precisamente un estreno discreto.
En primera ronda le espera la número dos del ranking, Elena Rybakina, doble campeona de grandes y vigente ganadora del Abierto de Australia. Un choque brutal entre realidad y sueño. Entre una adolescente que debuta y una jugadora asentada en la cima.
Frodin lo asume sin dramatismos, con una mezcla de ilusión y calma que sorprende para su edad. “Estoy intentando mantenerme en el momento tanto como sea posible”, afirma. “Es una enorme oportunidad para disfrutar, divertirme y ver de lo que soy capaz”.
El escenario, con Serena y Venus regresando este año al torneo para jugar el dobles, le añade una capa casi simbólica a la cita. La niña que un día imitó los gestos de Serena en un rodaje ahora entra en el mismo torneo donde la estadounidense construyó buena parte de su leyenda.
La presión, lejos de intimidarla, parece motivarla. “La atmósfera, lo ruidoso que será el público… siento que encajo bien en ese entorno”, asegura.
De doble de cine a protagonista en Flushing Meadows. De copiar el revés de Serena a buscar el suyo propio frente a una campeona del mundo. El guion ya no lo firma Hollywood: lo escribe, punto a punto, la raqueta de Thea Frodin.




