Trinity Rodman Apoya a Ben Shelton en la Final del US Open
Trinity Rodman cambió el césped por el cemento de Flushing Meadows en cuestión de horas. Agotada tras una dura derrota con Washington Spirit, la futbolista estadounidense apareció en el Arthur Ashe Stadium la noche del 13 de septiembre para apoyar a su pareja, Ben Shelton, en la final del US Open.
No llegó a tiempo para cambiar la historia del partido, pero sí para estar donde quería: en el box del estadounidense en su primera final de Grand Slam.
De una goleada en contra a la gran noche de Nueva York
Horas antes, Rodman había vivido una noche muy distinta. Washington Spirit cayó 0-3 ante Boston Legacy, un resultado que dejó poco margen para celebraciones. Terminó el encuentro, pasó por vestuarios y emprendió el viaje: unos 200 millas desde Washington a Nueva York, una carrera contrarreloj para no perderse el momento más importante, hasta ahora, en la carrera de Shelton.
Aun así, llegó. Con una camiseta con la imagen de Shelton, se acomodó en el box del jugador antes de que se cerrara el encuentro ante Alexander Zverev. El alemán se impuso por 6-3, 7-6 (2), 5-7, 6-2 y apagó el sueño del primer título grande para el tenista estadounidense.
Shelton, consciente del esfuerzo, lo dejó claro ante los medios: sabía lo complicado que era para Rodman presentarse en Nueva York después de su propio partido y valoró el gesto.
Zverev se suma a la escena con una broma
La presencia de Rodman no pasó desapercibida ni siquiera para el campeón. Durante la ceremonia de premiación, Alexander Zverev se permitió un guiño hacia la futbolista. La llamó el “amuleto de la suerte” de Shelton… que esta vez no funcionó.
La broma arrancó sonrisas en la pista central, pero también subrayó algo evidente: la relación entre Rodman y Shelton ya forma parte del relato público del deporte estadounidense. La pareja hizo oficial su noviazgo en marzo de 2025 y, desde entonces, sus calendarios se cruzan con frecuencia.
Rodman ha estado en las gradas en varios torneos clave de Shelton esta temporada, incluidos los títulos conquistados en Dallas y Stuttgart. Él, por su parte, se ha dejado ver en partidos de Washington Spirit, devolviendo el gesto desde la banda.
Una relación que también se escribe en la noche del US Open
El US Open no fue una excepción. Rodman ya había estado en otras sesiones en Flushing Meadows, incluida la histórica victoria de Shelton en cuartos de final ante el vigente campeón Carlos Alcaraz. Ese duelo terminó a las 3:33 de la madrugada, el final más tardío en la historia del torneo, una muestra del tipo de noches que ambos están dispuestos a compartir.
Esta vez, la historia no terminó con un trofeo para Shelton. Sí dejó, en cambio, una imagen potente: una estrella del fútbol femenino, recién golpeada por una derrota liguera, cruzando el país para estar en la grada en la noche más grande —y más dura— de la carrera de su pareja.
En el deporte de élite, donde los calendarios rara vez perdonan, no siempre gana el marcador. A veces, lo que queda es quién está en tu box cuando las luces del estadio empiezan a apagarse.




