Zverev y Khachanov se enfrentan en semifinales del US Open
Alexander Zverev vuelve a sentirse en casa en Nueva York. El alemán se metió en las semifinales del US Open tras desarmar con autoridad al neerlandés Botic van de Zandschulp por 6-2, 7-5 y 6-1, y se ganó un cruce de alto voltaje ante Karen Khachanov por un lugar en la final.
Zverev, maratonista del año y dueño de Nueva York
Finalista en Flushing Meadows en 2020, Zverev alcanza ya su tercera semifinal en el US Open y la número 13 de su carrera en torneos de Grand Slam. No es un dato menor: esta temporada se ha convertido en el único jugador capaz de pisar las semifinales en los cuatro grandes, una marca que lo instala en el centro del mapa tenístico de 2024.
El camino ha sido largo. Muy largo. Hasta esta ronda, el alemán ha pasado 16 horas y 40 minutos sobre la pista, más que ningún otro tenista que haya alcanzado las semifinales en Nueva York desde 1991. Empezó el torneo a cara de perro, con dos batallas a cinco sets, pero desde entonces ha pisado el acelerador: tres victorias consecutivas en tres mangas, sin concesiones.
Ante van de Zandschulp, el inicio fue turbulento. Cinco dobles faltas en los primeros compases parecían anunciar una tarde complicada. Sin embargo, Zverev ajustó el servicio, rompió en el quinto juego y se adueñó del primer set con un 6-2 que marcó el tono del encuentro.
El segundo parcial cambió de guion. El neerlandés se agarró al partido, encontró ritmo con el saque y se acercó peligrosamente al empate. Cuando el set pedía un desenlace largo, el alemán subió la intensidad. Encadenó tres juegos consecutivos en el tramo final y cerró el 7-5 con una sensación de control absoluto.
La resistencia de van de Zandschulp se quebró ahí. En la tercera manga, Zverev le arrebató pronto el servicio y ya no miró atrás. Dominó los intercambios, mandó con la derecha y firmó un 6-1 que dejó el marcador tan contundente como su dominio.
Khachanov avanza entre vendas y renuncias
En la otra parte del cuadro, Karen Khachanov avanzó con menos brillo, pero con la misma eficacia. El ruso se clasificó para las semifinales después de que el belga Alexander Bloxs se viera obligado a retirarse cuando caía 6-2, 7-5 y 3-2.
La historia física de Bloxs explica el desenlace. Entró a la pista con una lesión en las costillas y un cuerpo parcheado: una férula en el tobillo derecho, un vendaje en el muslo y constantes visitas al equipo médico durante el duelo. Aguantó todo lo que pudo, pero el cuerpo dijo basta en el tercer set.
Khachanov, que ya había manejado el partido con autoridad en el marcador, regresa así a las semifinales del US Open por primera vez desde 2022 y no alcanzaba esta instancia en un grande desde el Abierto de Australia de 2023.
Ahora, Zverev y Khachanov se medirán por un billete a la final en un cruce que enfrenta al maratonista del año con un jugador que ha sabido sobrevivir entre lesiones ajenas y su propia irregularidad. En un torneo que se ha cobrado tantas horas de pista y tantos cuerpos, la pregunta es simple: ¿quién llegará con más gasolina al penúltimo escalón de Nueva York?




