Antonelli domina en el Madring dejando a Leclerc a un suspiro
El calor, el asfalto nuevo y los muros pegados a la trazada convirtieron el Madring en una trampa de alta velocidad. En ese escenario, Kimi Antonelli volvió a comportarse como lo que ya es: el hombre a batir del campeonato. El piloto de Mercedes dominó los Libres 2 del Gran Premio de España con un 1:33.662 que nadie pudo tumbar, ni siquiera un Charles Leclerc muy afinado con el Ferrari.
La sesión arrancó con cautela. El trazado de 5,4 kilómetros, mitad urbano, mitad permanente, no perdona errores: prácticamente no hay escapatorias y cada salida de línea coquetea con el muro. Tras una primera tanda matinal conservadora, los equipos empezaron a soltar amarras por la tarde, pero sin locuras. Aquí un despiste no se paga con grava, se paga con carbono roto.
Antonelli marca territorio
Con neumático medio, Antonelli fue el primero en poner un tiempo serio sobre la mesa: 1:34.428. El registro no tardó en caer a manos de Max Verstappen, mientras los pilotos peleaban por mantener el coche lejos de las barreras y, al mismo tiempo, encontrar aire limpio en unas secciones estrechas y encajonadas entre muros de hormigón.
La curva 17, una derecha rápida, se convirtió pronto en punto caliente. Varios pilotos se fueron largos a la salida y cayeron en la trampa de los límites de pista, prueba de que el margen era mínimo.
Antonelli respondió pronto. Bajó al 1:33.926 y se colocó de nuevo al frente, con su compañero George Russell —referencia en la FP1— a menos de una décima. Mercedes, de nuevo, marcaba el ritmo en el momento en que el circuito empezaba a ofrecer un poco más de agarre.
El ‘run’ de blandos y el golpe de Lindblad
El verdadero examen llegó hacia la mitad de la hora, cuando la mayoría montó el compuesto blando. La goma más rápida de Pirelli se mostró tan veloz como delicada: las enormes cargas laterales castigaban el neumático y hacía falta mimo para mantenerlo en la ventana correcta de temperatura.
Antonelli fue el primero en clavar la vuelta. Paró el crono en 1:33.662, una referencia que ya nadie mejoró. Russell no encontró respuesta inmediata y ahí se coló Ferrari: Lewis Hamilton se colocó segundo y Leclerc tercero, antes de intercambiar posiciones para dejar finalmente al monegasco como principal perseguidor del líder del campeonato, a solo 0.113 segundos. Hamilton terminó a 0.149, completando un trío de cabeza comprimido y con pinta de batalla seria para el sábado.
La sorpresa llegó desde Racing Bulls. Arvid Lindblad, en una actuación llamativa, se metió cuarto con un 1:33.890 que le dejó a solo 0.228 de Antonelli. Pero su progresión se cortó en seco: perdió el coche en la curva 13, una izquierda de velocidad media, y acabó contra las barreras TecPro. Sin consecuencias físicas para el británico, pero con bandera roja y 25 minutos menos de rodaje para todos.
Ese parón congeló la tabla. Nadie mejoró arriba en la reanudación, así que el orden quedó fijado: Antonelli al frente, seguido por Leclerc y Hamilton; Lindblad cuarto pese al accidente.
Russell y Verstappen, a la caza
Por detrás, Russell tuvo que conformarse con el quinto mejor tiempo, a 0.337 de su compañero, mientras Verstappen cerró la zona alta en sexta posición, a 0.401. No fue un viernes cómodo para Red Bull Racing, obligado a lidiar con un coche nervioso en un circuito que castiga cada corrección de más.
Oscar Piastri salvó el honor de McLaren con el séptimo puesto tras un día complicado para los vigentes campeones. El australiano se quedó a 0.538 de Antonelli, sin encontrar la vuelta perfecta en un asfalto que cambiaba vuelta a vuelta.
El otro McLaren ni siquiera tuvo opción. Lando Norris solo completó dos giros antes de desaparecer en el garaje con un problema de transmisión que obligó al equipo a cambiar la caja de cambios. Un contratiempo serio en un fin de semana en el que cada vuelta cuenta para domar un trazado tan particular.
Tsunoda responde, Sainz y Alonso se esconden
Yuki Tsunoda, en su tercera aparición del año mientras Isack Hadjar sigue recuperándose de su lesión de muñeca, aprovechó bien el tiempo en pista. Terminó octavo con el Racing Bulls, por delante de Esteban Ocon, noveno con Haas, y de Liam Lawson, que cerró el top 10 con el Red Bull.
La zona media volvió a ser un embudo. Pierre Gasly (Alpine), Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto (ambos con Audi), Oliver Bearman (Haas) y Franco Colapinto (Alpine) se agruparon en un margen de menos de siete décimas, todos rodando entre el 1:34.9 y el 1:35.8.
Los focos del público local miraban más abajo. Carlos Sainz solo pudo ser 16º con el Williams, a 2.629 de Antonelli, en una sesión discreta y sin buscar el límite. Justo detrás, 17º, apareció Fernando Alonso. El asturiano arrancó tarde por un problema de embrague en su Aston Martin que retrasó su salida a pista y condicionó por completo su programa.
Cerraron la tabla Alexander Albon, Sergio Pérez y Valtteri Bottas, con Lance Stroll penúltimo. Todos lejos de los tiempos de cabeza, todos con trabajo por delante para entender un circuito que todavía guarda secretos.
La noche en Madrid se presenta larga en los simuladores y en el box. Antonelli ha marcado la pauta en un Madring que no perdona. La cuestión es clara: ¿quién se atreverá a ir aún más al límite cuando llegue la hora de la verdad en la clasificación?




