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Gasly logra su primera pole en Monza: emoción y tensión en la clasificación

Pierre Gasly ya tiene su nombre grabado en otra página de la historia de la Fórmula 1. Cuatro años después de su inolvidable victoria en Monza, el francés firmó este sábado su primera pole position en el mismo escenario del Gran Premio de Italia, en una clasificación tensa, cambiante y resuelta en el último suspiro.

El piloto de Alpine, que llevaba nueve años persiguiendo una salida desde la primera posición, remató una Q3 que se decidió al límite del cronómetro, en un circuito que vuelve a convertirse en su talismán.

Un último giro perfecto

Con dos minutos por disputarse en la Q3, los diez coches permanecían en boxes. Gasly era tercero. Silencio en el pit lane, motores apagados, tensión máxima antes del asalto final.

Cuando todos volvieron a pista, George Russell marcó el ritmo. El británico de Mercedes se colocó en pole provisional con un 1:21.846 que parecía sólido. Parecía, hasta que Gasly se quedó solo contra el reloj.

Último en cruzar la meta con el tiempo ya a cero, el francés clavó cada sector y detuvo el crono en 1:21.786. Sesenta milésimas que valen una pole. Sesenta milésimas que cambiaron el relato de la tarde en Monza.

“¡Vamos! ¡Llevaba mucho tiempo esperando esto!”, gritó por radio nada más pasar la línea de meta. No hizo falta traducir la mezcla de rabia, alivio y euforia.

Charles Leclerc, cuarto en la tabla, fue directo a darle la mano en parc fermé. Gasly respondió subido al Alpine, brazo en alto, puño cerrado. Una celebración breve, pero cargada de significado.

En la entrevista posterior, el francés lo resumió con calma, pero sin esconder la emoción: explicó que desde la primera vuelta de la Q1 se sintió cómodo, que fue puliendo detalles sesión a sesión hasta rematar con “una muy buena vuelta” al final. Y dejó una frase que encaja con la escena: ganar su primera carrera en Monza y lograr allí también su primera pole “es algo especial”.

Russell, derrotado en el tablero y en la pista

La parrilla del domingo tendrá a Gasly al frente y a Russell a su lado. El británico, que había soñado con arrancar primero, se quedó con una historia curiosa y una sonrisa resignada.

Antes de la clasificación, ambos habían matado el tiempo jugando al ajedrez. Russell contó después que Gasly le ganó esa partida y que pensó: “Bueno, ya te ganaré en la quali”. El tablero y el cronómetro acabaron diciendo lo contrario. “Está otra vez por delante”, admitió entre risas, antes de felicitarle con sinceridad.

Oscar Piastri había firmado el tercer mejor tiempo con el McLaren, pero una sanción en parrilla por estorbar le relegará al sexto puesto de salida. La tercera posición en la formación de salida cambiará de manos, abriendo huecos y oportunidades justo detrás de la primera fila.

Sanciones, remontadas y un líder desde el pit lane

El baile de penalizaciones no se detuvo en Piastri. El líder del campeonato, Kimi Antonelli, también con Mercedes, solo pudo clasificar séptimo y ni siquiera ocupará ese lugar el domingo: deberá salir desde el pit lane por una penalización de motor.

Ese castigo empuja hacia arriba a Franco Colapinto, compañero de Gasly en Alpine, que arrancará séptimo. Justo detrás se situará Lando Norris, el hombre más en forma de las últimas semanas, ganador de las dos carreras anteriores con McLaren. Un Norris saliendo en tráfico, un Antonelli obligado a remontar desde el fondo y un Gasly en pole: la carrera promete más que una simple gestión de neumáticos.

El día después del golpe en Mónaco

La pole llega, además, en un contexto emocional complejo para Gasly. Solo un día antes, el francés vio cómo le arrebataban oficialmente el podio de Mónaco, tres meses después de haberlo celebrado.

En aquel Gran Premio, Gasly había terminado tercero. Subió al podio, escuchó el himno, celebró con el equipo. Minutos después, dos sanciones de diez segundos por exceso de velocidad en el pit lane lo hundieron hasta la séptima posición, con Isack Hadjar heredando el tercer puesto para Red Bull Racing.

Alpine peleó. El equipo francés pidió la revisión de las penalizaciones y, en primera instancia, logró que se le devolviera el tercer lugar a su piloto. Pero Red Bull Racing y McLaren contraatacaron con sus propias peticiones. Esta vez, la balanza cayó del otro lado y Gasly perdió de nuevo el podio.

Veinticuatro horas después de ese revés definitivo, el francés respondió con la vuelta más importante de su vida en clasificación. No borra lo ocurrido en Mónaco, pero sí marca carácter.

Un largo camino hasta la primera pole

Gasly viste los colores de Alpine desde 2023 y el año pasado selló su continuidad hasta 2028. Es un proyecto a medio plazo, con un piloto que conoce bien lo que significa reinventarse.

Debutó en la Fórmula 1 en 2017, en el Gran Premio de Malasia, como sustituto de Daniil Kvyat en Toro Rosso, el equipo que después se convirtió en AlphaTauri y que hoy compite como Racing Bulls. Con esa estructura logró su gran día en 2020, cuando ganó el Gran Premio de Italia en Monza, su única victoria hasta ahora en la categoría reina.

Su palmarés en el podio suma cinco presencias: segundo en Brasil 2019 con Toro Rosso, primero en Italia 2020 con AlphaTauri, y tres terceros puestos ya con su madurez consolidada: Azerbaiyán 2021 con AlphaTauri, Países Bajos 2023 y São Paulo 2024 con Alpine.

Monza, de nuevo, se cruza en su camino. Allí ganó. Allí ha logrado su primera pole. Ahora le queda la parte más difícil: defenderla ante Mercedes, McLaren, el empuje de Norris y la inevitable remontada de Antonelli desde el fondo.

La pregunta ya no es si Gasly puede firmar una vuelta mágica en sábado. La cuestión es si, en el circuito que mejor le sienta, será capaz de convertir esta pole en otra noche inolvidable de domingo.