George Russell marca el mejor tiempo en el Madring de Madrid
George Russell no ha tardado ni una hora en mandar un mensaje claro en el nuevo Madring de Madrid. El británico de Mercedes marcó el mejor tiempo en la primera sesión de libres del Gran Premio de España, por delante de su compañero Kimi Antonelli, el actual líder del campeonato.
Después de perder el duelo directo con el joven italiano el pasado domingo en Monza, Russell salió a la pista con cuentas pendientes. Paró el crono 0.286s por delante de Antonelli y se adueñó del estreno competitivo del trazado madrileño, todavía verde, todavía resbaladizo, pero ya con un patrón evidente: el Mercedes va muy fuerte.
Ferrari se acerca… con menos goma
El dato que levanta cejas llega de Ferrari. Con neumáticos medios, los coches rojos se quedaron a medio segundo del mejor registro de los Mercedes, que rodaban con blandos. Cuando Charles Leclerc montó finalmente el compuesto más blando, se colocó tercero.
El monegasco, que ha recibido el visto bueno médico para correr pese a las molestias de visión borrosa tras su brutal accidente en Monza, exprimió al máximo la sesión. Su vuelta con blandos le dejó a espaldas del dúo de Mercedes y por delante del resto.
Lewis Hamilton, en cambio, firmó su mejor tiempo con medios. Un detalle que deja margen para interpretar que hay más ritmo escondido en el coche del siete veces campeón. Pero su sesión no se recordará por los tiempos.
Hamilton en el ojo del huracán
En un circuito nuevo, estrecho en varios puntos y con un tráfico constante, la gestión de las vueltas rápidas se convirtió en un pequeño caos. Y el nombre de Hamilton apareció una y otra vez en las radios.
Al menos cuatro pilotos se quejaron de él por estorbar en plena vuelta lanzada. El momento más tenso lo vivió Arvid Lindblad, que calificó de “estúpido” el bloqueo conjunto de Hamilton y Antonelli en la rapidísima curva peraltada 12, una de las firmas del Madring.
Poco después, Leclerc, Nico Hulkenberg con Audi y Carlos Sainz con Williams se vieron obligados a abortar intentos de vuelta rápida por encontrarse al Mercedes número 44 en la trazada sin haber sido advertido a tiempo.
Sainz no se mordió la lengua por radio: “Lewis dejando pasar en mitad de la curva 12. Es siempre lo mismo, ¡es tan peligroso! Como que no cuesta nada estar dos metros más a la izquierda. ¡Cero esfuerzo!”. El madrileño resumió así la frustración general en un trazado donde un coche lento mal colocado puede arruinar fácilmente un juego de neumáticos.
Madring, sin golpes pero con mucha evolución
El estreno del circuito llegaba con una estadística inquietante: 19 banderas rojas en solo dos días de test de Fórmula 3 el mes pasado. El temor a una sesión interrumpida estaba sobre la mesa.
Esta vez, los 22 pilotos de Fórmula 1 mantuvieron sus monoplazas lejos de los muros. Ni un solo impacto serio, ni una bandera roja. El Madring enseñó los dientes en forma de baja adherencia y constante evolución del asfalto, pero no cobró víctimas.
La pista mejoró vuelta a vuelta. Cada nuevo juego de neumáticos encontraba un trazado más engomado, más rápido. En ese contexto, Mercedes y Ferrari se colocaron pronto como referencias claras del fin de semana, tanto en ritmo como en consistencia.
Anthony Davidson, analista de Sky Sports F1, lo resumió con admiración: estaba “realmente impresionado” por la forma en que los equipos habían abordado un circuito completamente nuevo, hasta el punto de hacer que pareciera sencillo.
Verstappen acecha, McLaren responde, Lindblad brilla
Por detrás del trío Russell–Antonelli–Leclerc, apareció un nombre inevitable: Max Verstappen. El piloto de Red Bull se quedó con el quinto mejor tiempo, justo detrás de los Ferrari y por delante de Lando Norris con McLaren.
No fue una sesión explosiva para Verstappen, pero sí lo bastante sólida como para dejar claro que el neerlandés no está lejos, incluso en un escenario donde Mercedes marcó el ritmo inicial.
La sorpresa agradable la puso Arvid Lindblad. El debutante de Racing Bulls firmó un séptimo puesto que vale más de lo que dice el papel: en un circuito nuevo, con tráfico, con un asfalto todavía incierto, el joven británico manejó la presión con una madurez notable.
Audi enseña músculo, el segundo plano se aprieta
En la zona media alta, Audi dejó sensaciones muy serias. Nico Hulkenberg se metió noveno, mientras que Gabriel Bortoleto terminó undécimo. Entre ambos, el Red Bull de Liam Lawson, décimo, completó un bloque de tiempos muy compacto.
La lectura es clara: el margen entre un error y una vuelta limpia será mínimo en clasificación. Con un trazado estrecho, una curva 12 que ya ha generado polémica y una parrilla que rueda en un puño, la sesión del sábado promete ser un ejercicio de precisión quirúrgica.
La primera fotografía del Madring ya está hecha: Mercedes manda, Ferrari respira cerca, Red Bull vigila, Audi se asoma y los jóvenes aprietan sin complejos. La pista seguirá evolucionando. La cuestión es quién evolucionará tan rápido como ella.




