Isack Hadjar no correrá en Madrid y Red Bull confía en Liam Lawson
Isack Hadjar tendrá que seguir esperando. El joven francés no estará en el Gran Premio de España en Madrid mientras continúa la recuperación de la fractura en la muñeca que sufrió durante el parón veraniego, en un aparentemente rutinario entrenamiento de boxeo que se ha convertido en un serio contratiempo para su temporada.
Su ausencia abre, de nuevo, la puerta a Liam Lawson, que enlazará su tercer fin de semana como compañero de Max Verstappen en Red Bull. Yuki Tsunoda, por su parte, mantiene su asiento en Racing Bulls, en un momento clave para su futuro en la parrilla.
Hadjar, frenado por una lesión inoportuna
Lo que empezó como una simple fisura en un hueso de la muñeca ha dejado a Hadjar fuera de tres citas seguidas: Países Bajos, Italia y ahora España. Una lesión mínima en apariencia, pero devastadora para un piloto que intenta consolidarse en la élite.
Red Bull lo ha dejado claro en su comunicado: la recuperación va por buen camino, pero aún no lo suficiente como para devolverle al cockpit. Hadjar, eso sí, estará en Madrid, dentro del garaje, arropando al equipo y observando de cerca cómo otro piloto aprovecha el volante que debería ser suyo.
El mensaje desde la estructura de Milton Keynes es de apoyo total: esperan verle “muy pronto” de vuelta al volante. Pero en Fórmula 1, cada carrera que se pierde es una oportunidad que alguien más puede aprovechar.
Lawson, tercera oportunidad y un escaparate enorme
Liam Lawson ya ha demostrado que no está en Red Bull solo para rellenar huecos. En Zandvoort se clasificó a una décima de Verstappen, un dato que no pasa desapercibido en un equipo que mide cada milímetro de rendimiento. Después remató el fin de semana con un séptimo puesto en carrera, un contraste brutal con sus dos discretas apariciones con el equipo a comienzos de 2025, antes de ser apartado.
En Monza, el guion fue más turbulento. Se quedó en Q2, condicionado por un estorbo de Oscar Piastri en su mejor vuelta. El domingo salió desde el pit lane por penalizaciones de motor, se vio envuelto en un toque con el Audi de Nico Hülkenberg en la resalida en parado, dañó el alerón delantero y tuvo que pasar por boxes. Aun así, remontó hasta la 14ª posición, mientras Verstappen subía al podio.
No fue brillante, pero sí combativo. Y ahora llega Madrid, un circuito nuevo en el calendario, con la sensación de que Lawson se juega mucho más que unos puntos: se juega reforzar su candidatura como opción real para el futuro inmediato de Red Bull.
Tsunoda, discreto pero efectivo… y bajo lupa
En paralelo, Yuki Tsunoda está construyendo un caso silencioso, pero sólido, para seguir en la parrilla. Dos fines de semana consistentes con Racing Bulls, primero terminando por delante de su compañero Arvid Lindblad en Zandvoort, luego sumando un punto con un décimo puesto en Monza.
Ese resultado en Italia, sin embargo, podría no estar escrito en piedra. Audi tiene previsto apelar por lo sucedido en la resalida en parado, cuando Tsunoda se colocó en la posición de parrilla equivocada, lo que obligó a dar una vuelta de formación extra. Un detalle que puede tener consecuencias deportivas y que, en un campeonato tan apretado, no se pasa por alto.
El japonés, de 26 años, vive una etapa peculiar: fue descartado por Red Bull la temporada pasada, pero su rendimiento actual le mantiene en el escaparate. Antes del Gran Premio de Italia dejó clara su ambición: quiere un asiento en la parrilla de 2027. Está libre, escucha ofertas y sabe que su ventana de oportunidad no será eterna.
Su mensaje es directo: su objetivo principal sigue siendo la Fórmula 1, aunque es consciente de lo difícil que es asegurarse un volante. Cada punto, cada error, cada maniobra, se convierte en argumento a favor o en contra.
Madrid, un fin de semana con muchas lecturas
Mientras Hadjar mira desde el muro y Lawson se sube de nuevo al coche, Madrid se presenta como un examen para varios protagonistas. Para Red Bull, una ocasión de seguir midiendo a Lawson en condiciones reales de presión junto a Verstappen. Para Tsunoda, otro capítulo en su intento de convencer a algún equipo de que merece una segunda vida en la categoría.
El calendario marca una nueva etapa en España, en un trazado urbano que todavía tiene que construir su propia historia. Algunos llegarán con la tranquilidad del contrato firmado. Otros, con la sensación de que cada curva puede cambiar su destino.
En una parrilla tan implacable, la pregunta ya no es solo quién gana el domingo, sino quién logra que este fin de semana en Madrid no sea recordado como la oportunidad que dejó escapar.




