Kimi Antonelli domina en los libres del Gran Premio de España
Kimi Antonelli necesitó muy poco para dejar claro quién manda en el nuevo circuito de Madrid. El líder del campeonato se adueñó de la tabla de tiempos en los libres del Gran Premio de España con el Mercedes, por delante del Ferrari de Charles Leclerc y de su compañero Lewis Hamilton, en una jornada que mezcló velocidad, errores de novato y mucha tensión en pista.
El italiano, segundo en la primera sesión dominada por George Russell, apretó de verdad en la segunda tanda. Su mejor vuelta, 1:33.662, marcó la referencia del día: 0.113 por delante del mejor intento de Leclerc y con Hamilton a solo 0.149. Tres coches, tres campeones potenciales, separados por menos de dos décimas. El nuevo Madring no perdona, pero sí premia a los valientes.
El primer gran golpe al Madring
La tarde dejó también la primera gran imagen del circuito: el accidente de Arvid Lindblad. El británico de Racing Bulls, debutante en la categoría, se convirtió en el primer piloto de Fórmula 1 en estrellarse en el trazado madrileño. Perdió la zaga del coche en la curva 13 y se fue de lado contra las barreras, un impacto seco que provocó bandera roja y dio por terminada su sesión a falta de 24 minutos.
El joven de 19 años pidió disculpas por radio tras el golpe, pero su ritmo antes del error le mantuvo cuarto en la tabla, justo detrás de Hamilton. Un aviso claro: el Madring exige precisión al milímetro. El más mínimo exceso se paga caro.
Russell, que había mandado en los Libres 1 con un 1:34.077, cerró la segunda sesión en quinta posición. El británico, principal rival de Antonelli en la lucha por el título, no encontró la misma fluidez en el segundo intento, aunque se mantuvo en el grupo de cabeza y muy cerca en tiempos.
Un circuito nuevo, un carácter propio
Bajo un sol limpio y un asfalto todavía en evolución, Leclerc y Hamilton habían sido tercero y cuarto en la primera sesión. El Madring, un trazado exigente que serpentea alrededor del recinto ferial IFEMA, cerca del aeropuerto de Barajas, mostró desde el primer minuto su carácter: curvas enlazadas, cambios de apoyo y una zona peraltada, ‘La Monumental’, que ya empieza a escribir su propia historia.
En la zona media-alta, Max Verstappen no terminó de aparecer en los focos. El cuatro veces campeón del mundo con Red Bull fue sexto, sin encontrar una vuelta perfecta pero siempre al acecho. Justo detrás se situó Oscar Piastri con McLaren, séptimo, seguido por el Racing Bulls del sustituto Yuki Tsunoda en octava posición y por Esteban Ocon, noveno con Haas.
Liam Lawson, neozelandés y suplente de Isack Hadjar por tercera carrera consecutiva en Red Bull, firmó una notable regularidad: décimo en ambas sesiones, siempre dentro del top 10 y sin errores en un circuito nuevo para todos.
El gran ausente de la segunda tanda fue el campeón vigente, Lando Norris. McLaren decidió cambiar la caja de cambios de su coche y el británico se quedó en el garaje, sin rodar ni una vuelta en los Libres 2. Un peaje importante en un fin de semana de descubrimiento para toda la parrilla.
De las llamas de F2 a la fricción en F1
La mañana ya había arrancado agitada con un fuerte accidente en los entrenamientos de F2 que obligó a detener la sesión. Después de ese susto, el primer libre de Fórmula 1 transcurrió sin interrupciones ni incidentes graves, casi como un respiro antes de la tormenta que llegaría por la tarde con el choque de Lindblad.
Los aficionados españoles miraban a sus dos referentes con una mezcla de ilusión y preocupación. Fernando Alonso, ídolo local con Aston Martin, rozó el muro en uno de sus intentos, un toque ligero pero significativo del límite que se busca en este tipo de jornadas. Terminó 15º y 17º en las dos sesiones, lejos de la parte delantera y con trabajo por delante para encontrar ritmo en casa.
Carlos Sainz tampoco pudo lucirse ante su público. El piloto de Williams cerró los libres en posiciones discretas: 17º en la primera tanda, 16º en la segunda. Madrid le recibió con gradas volcadas, pero el cronómetro, de momento, no acompaña.
Tráfico, radios encendidas y primeras chispas
La estrechez de algunas zonas del Madring y la falta de referencias convirtieron el tráfico en uno de los grandes temas del día. Varias radios recogieron quejas de pilotos molestos por coches más lentos en la trazada.
Nico Hülkenberg no se mordió la lengua cuando se encontró a Hamilton delante en la última curva sin cederle el paso. “Eso es simplemente asqueroso”, lanzó el alemán, visiblemente irritado por la maniobra del siete veces campeón.
Lindblad, además de su accidente, también dejó su huella en el plano emocional. El británico señaló tanto a Hamilton como a Antonelli por supuesta obstrucción en la curva peraltada de ‘La Monumental’, y los calificó de “stupid” por radio. Palabras duras en un día en el que él mismo acabó contra el muro. La tensión competitiva, sin filtros, en un escenario nuevo que todavía está ajustando sus códigos no escritos.
La jornada inaugural del Madring se cierra con un mensaje claro: Antonelli no solo lidera el campeonato, también se adapta antes que nadie a los circuitos que se estrenan. Si mantiene este pulso el resto del fin de semana, Madrid puede convertirse en otro punto de inflexión en una temporada que ya empieza a tener dueño.




