Liam Lawson y Max Verstappen en Red Bull para el Gran Premio de Italia
Liam Lawson seguirá al lado de Max Verstappen en Red Bull para el Gran Premio de Italia en Monza. La oportunidad de Isack Hadjar tendrá que esperar. Su muñeca, dañada durante el parón veraniego, no ha respondido a tiempo y el francés se perderá su segunda carrera consecutiva.
El anuncio llegó durante la noche, con el equipo despejando cualquier duda sobre la alineación en uno de los templos históricos de la Fórmula 1. Lawson conserva así el asiento que ocupó ya en el Gran Premio de los Países Bajos, mientras Yuki Tsunoda encadena su segunda aparición con Racing Bulls, en la butaca que normalmente pertenece al neozelandés.
Red Bull lo dejó claro en sus canales oficiales: Lawson compartirá garaje con Verstappen en Monza, mientras Hadjar continúa con una recuperación que el equipo califica de “alentadora” tras la lesión de muñeca sufrida en verano. La estructura austriaca insiste en que no asumirá “riesgos innecesarios” con su regreso y le ha enviado públicamente sus deseos de pronta recuperación.
Lo que no llegó fue una fecha firme. Ni una pista sobre si el francés podrá estar listo para el siguiente reto del calendario, el Gran Premio de España. El silencio en ese punto subraya la prudencia con la que Red Bull está gestionando el caso.
Hadjar ya se había quedado fuera del Gran Premio de los Países Bajos el mes pasado, obligado a ver la carrera desde el garaje con una férula en la muñeca, tras lesionarse días antes, según se ha informado, durante una sesión de boxeo. Para un piloto joven en plena fase de consolidación, el golpe no es solo físico.
En un vídeo del propio equipo grabado en Zandvoort, Hadjar no escondía la frustración. Hablaba de su “primera lesión” en toda su vida y de lo extraño que se le hacía “estar en el banquillo”. Aun así, se aferraba a los signos positivos: sin hinchazón, buena cicatrización, algo más de movilidad cada día. Su objetivo declarado era llegar a Monza. El calendario, sin embargo, se le ha vuelto en contra.
Mientras tanto, Lawson ha aprovechado el hueco con frialdad de veterano. En los Países Bajos, recién ascendido desde Racing Bulls, firmó un sólido séptimo puesto, una actuación que reforzó la confianza del equipo en su capacidad para responder bajo presión. Tsunoda, por su parte, terminó undécimo en su regreso a la F1, su primera carrera desde que Red Bull le apartó en diciembre.
El contexto general también juega a favor del neozelandés. Está completando su mejor temporada en la Fórmula 1 y ocupa la novena posición en el campeonato, justo por detrás de Hadjar, con casi el doble de puntos que el debutante de Racing Bulls, Arvid Lindblad. Ese rendimiento ha sido clave para justificar su vuelta al equipo grande, después de que Red Bull le dejara caer tras apenas dos carreras en 2025.
Ahora, Lawson aterriza en Monza con algo más que un volante provisional. Llega con una narrativa: la del piloto que se ganó una segunda oportunidad a base de resultados. Hadjar, mientras, mira el mismo escenario desde la distancia, obligado a confiar en que su muñeca y el tiempo le permitan recuperar el terreno perdido cuando el campeonato ya no espera a nadie.




