Norris y la lucha de McLaren en 2026: frustración y orgullo
Lando Norris mira la clasificación de 2026 y la sensación es clara: algo no cuadra. McLaren viene de arrasar en 2025 con ambos títulos, pero tras 12 carreras del nuevo ciclo reglamentario apenas es tercero en el campeonato de constructores con 263 puntos, lejos de Mercedes (425) y Ferrari (338). En pilotos, el británico marcha cuarto con 159 puntos, por detrás de Andrea Kimi Antonelli (242) y del dúo de Mercedes, George Russell y Lewis Hamilton, igualados a 183.
Demasiado castigo para el ritmo que tienen ahora. Y Norris lo sabe.
“Deberíamos estar más adelante”, admite sin rodeos. No es una queja vacía. Es el resumen de un arranque de temporada que les golpeó donde más duele: antes incluso de ver el semáforo en verde.
Un inicio que lastró toda la campaña
El curso 2026 empezó torcido. Tres “Did Not Start” en las dos primeras carreras. Tres abandonos más poco después. Seis golpes directos a la tabla de puntos cuando el reglamento nuevo abría una ventana para marcar territorio.
Mientras McLaren se enredaba en problemas de fiabilidad, Mercedes se asentaba arriba y Ferrari afinaba su paquete hasta convertirse en una amenaza constante. El resultado: una desventaja que no refleja el potencial actual del coche, pero sí el peaje de un inicio errático.
Norris no se esconde. Reconoce que el equipo debería estar “mucho más adelante” si hubieran tenido el arranque que esperaban. Habla de un “enorme” botín de puntos perdido, pero también pone el contexto sobre la mesa: el precio de haber exprimido hasta el límite la temporada 2025.
McLaren apuró el desarrollo del coche campeón del año pasado y eso, inevitablemente, dejó menos margen para el proyecto de 2026. Norris lo asume como una consecuencia lógica: sabían que iban a empezar por detrás.
El peaje de 2025… y la respuesta de 2026
Ahí está la paradoja. McLaren llega a 2026 como referencia reciente, pero arranca el nuevo reglamento un paso por detrás de sus rivales directos. Norris lo explica con una mezcla de autocrítica y orgullo: el equipo se volcó tanto en asegurar los títulos de 2025 que comprometió parte del trabajo de transición.
El arranque lo confirmó: problemas, mala suerte, cero margen de maniobra. Mientras tanto, Mercedes y Ferrari aprovecharon el vacío.
Pero el relato cambia en las últimas carreras. McLaren ha encadenado dos victorias consecutivas y el discurso de Norris se endurece hacia fuera y se suaviza hacia dentro. “Hemos hecho el mejor trabajo si miras de dónde veníamos el año pasado”, sostiene. Y los datos recientes le respaldan: el coche ha dado un salto notable en desarrollo.
Según el propio Norris, en un circuito como el actual han encontrado “casi un segundo” de mejora respecto a sus rivales directos. Una cifra que, en la élite, roza lo escandaloso. De ahí su convicción de que McLaren “ha sobre-desarrollado” a los demás para poder engancharse de nuevo a la pelea.
Un nuevo reglamento… y una parrilla mucho más apretada
El contexto reglamentario también pesa. Norris compara este ciclo con otros cambios grandes en la historia reciente. En 2014, Mercedes abrió un abismo con el resto que tardó años en cerrarse. Con el último gran cambio de chasis, Red Bull impuso su ley desde el primer momento.
Esta vez el guion es distinto. Con las normas de 2026 ya en marcha, Norris ve una parrilla mucho más comprimida en la zona alta. Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull se mueven en un rango de rendimiento relativamente cercano, con picos y valles según el circuito, pero sin un dominador absoluto que rompa el campeonato.
Norris lo resume con una frase que encierra parte de su frustración: “Estoy a 80 puntos, así que no diría que está tan cerca. Pero está cerca. Relativamente cerca para un nuevo reglamento, seguro. Más que en años anteriores con cambios de normas.”
La lectura es clara: el reglamento ha funcionado en términos de igualdad, pero el margen de error se ha reducido al mínimo. Y McLaren ya ha gastado casi todo el suyo en las primeras carreras.
Entre la remontada y la cuenta pendiente
Los números no engañan. Norris está a 80 puntos del líder Antonelli. McLaren persigue a Ferrari y Mercedes con un coche que ahora sí parece capaz de ganar carreras de forma regular. La sensación es la de un equipo que llega tarde… pero llega muy fuerte.
El propio Norris lo admite: el desarrollo les ha permitido “ponerse al día” y, en algunos momentos, ir por delante. El problema es que el campeonato no espera. Los puntos que se escaparon en esas salidas fallidas y en esos abandonos tempranos ya no volverán.
Queda la incógnita que flotará sobre cada gran premio que venga: ¿les alcanzará esta reacción para meterse de lleno en la lucha por los títulos, o 2026 quedará marcado como el año en el que McLaren tuvo el coche… pero no el inicio?




