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Piastri bajo investigación en Monza tras bloquear a Lawson

Oscar Piastri terminó la clasificación del Gran Premio de Italia con un tercer puesto que sabe a oportunidad… y a amenaza. El piloto de McLaren está siendo investigado por los comisarios de la FIA por un incidente de obstaculización con Liam Lawson en la Q2 en Monza, un detalle que podría reordenar la parrilla de forma contundente.

Todo ocurrió en el momento más delicado de la segunda sesión. Lawson, sabiendo que arrastraba una penalización de motor que lo condenaba al fondo de la parrilla junto a Kimi Antonelli y Alex Albon, salió a pista para completar su último intento con una misión doble: intentar colarse en Q3 y, de paso, ofrecer un rebufo útil a su compañero de equipo en Red Bull, Max Verstappen.

En la primera chicane, se encontró con un McLaren lento. Era el de Piastri.

El neozelandés logró sortearlo rápido, pero el daño estaba hecho: esa vuelta no le bastó para pasar a Q3. Piastri sí lo consiguió. Los comisarios tomaron nota de inmediato y transformaron la acción en una investigación formal por posible “impeding” tras la sesión.

Citación obligatoria: Piastri, Lawson y representantes de McLaren y Red Bull fueron llamados a declarar ante los comisarios a las 17:40 hora local. De esa reunión debe salir el veredicto que puede redefinir la parrilla de salida en la catedral de la velocidad.

Un Q3 caótico para McLaren

La fase final de la clasificación no calmó precisamente el panorama para Piastri. El australiano encabezaba el tren de coches en los intentos decisivos de Q3, con Lando Norris pegado a su estela buscando el rebufo perfecto.

En el punto crítico, Piastri volvió a errar: se saltó la chicane de las curvas 1 y 2 por segunda vez en la jornada. Justo entonces se confirmaba oficialmente que estaba bajo investigación por el incidente con Lawson. Norris, que rodaba inmediatamente detrás, perdió el rebufo y vio cómo su última vuelta quedaba comprometida.

El caos interno de McLaren contrastó con la sorpresa mayúscula en la parte alta de la tabla: Pierre Gasly firmó una pole inesperada con Alpine, por delante del Mercedes de George Russell. Detrás de ellos, en principio, se situó Piastri, llamado a liderar la segunda fila junto al Ferrari de Charles Leclerc, siempre pendiente de la decisión de la FIA.

Un duelo interno que se recalienta

El contexto deportivo le añade presión a cada detalle. Norris llega a Monza con dos victorias consecutivas, en Hungría y Países Bajos, que han reavivado el debate sobre su defensa del título. Piastri, en cambio, no pisa el podio desde Miami.

El australiano ha estado cerca. En Hungría llegó a pelear por la victoria antes de un toque con Carlos Sainz al doblarlo y una posterior avería de caja de cambios que arruinó su carrera. Pero las estadísticas son frías: los resultados recientes inclinan el duelo interno hacia el lado de Norris.

Monza, tal y como ha quedado la parrilla provisional, parecía el escenario ideal para que Piastri empezara a cambiar la narrativa. Norris solo arrancará octavo, lo que dejaba al número 81 en una posición de privilegio para golpear primero en la batalla de garaje a garaje… siempre que conserve ese tercer puesto en la parrilla.

Domingo de “yo-yo racing” a la vista

El circuito italiano, con su exigencia energética y su larguísima recta principal, promete una carrera de rebufos, adelantamientos y ritmos irregulares, lo que en el paddock ya se describe como el regreso del “yo-yo racing”: coches que se acercan, se alejan y vuelven a atacarse vuelta tras vuelta.

Con Gasly y Russell por delante, el McLaren de Piastri, tal y como están las cosas ahora, tiene material para pelear por la victoria el domingo. Pero todo pende de un hilo. Una sanción en parrilla por el incidente con Lawson no solo le complicaría la vida en Monza; también podría cambiar el equilibrio de poder dentro de McLaren en un momento clave de la temporada.