Russell lidera en Monza y desafía a Ferrari en casa
El templo de la velocidad volvió a rugir el viernes y, contra el guion más romántico, no fue un Ferrari quien mandó en la tabla de tiempos. Fue George Russell. El británico de Mercedes se adueñó de la segunda sesión de libres del Gran Premio de Italia y dejó a Charles Leclerc a 0.120s, en una jornada en la que Mercedes y Ferrari se fueron golpe por golpe en la parte alta.
Detrás de ellos, un nombre que ya pesa como si llevara años en la élite: Andrea Kimi Antonelli. El líder del campeonato cerró el top 3, confirmando que, ritmo puro en mano, también está para pelear en Monza… aunque la realidad del domingo será muy distinta para él.
Por ritmo, delante. Por sanción, al fondo de la parrilla. El joven italiano arrastra una penalización que le obligará a salir desde atrás por un cambio de motor, sin importar lo que haga en clasificación. Un contraste brutal con la velocidad que mostró en los libres.
Norris frena su racha, Verstappen se pierde
Lando Norris, ganador de las dos últimas carreras, no estuvo esta vez en lo más alto, pero tampoco desapareció. Cuarto con el McLaren, metido de lleno en el grupo de cabeza, se mantuvo por delante de Lewis Hamilton y Oscar Piastri, quinto y sexto respectivamente. McLaren no enseñó todas sus cartas, pero está ahí, agazapado.
La nota discordante del día la puso Max Verstappen. Noveno. El neerlandés pasó la sesión persiguiendo el equilibrio del Red Bull, incómodo, lejos de las sensaciones dominantes que han marcado buena parte de su trayectoria reciente. No fue un viernes desastroso, pero sí un aviso: Monza no perdona un coche mal asentado en frenada y con dudas en recta.
Monza aprieta: calor extremo y gestión al límite
Si el cronómetro marcó diferencias, el termómetro también quiso ser protagonista. El sábado se espera aún más calor en Monza, con temperaturas en torno a los 35 grados. Un horno. Eso significa un desafío extra para todos: preparación de neumáticos, refrigeración y frenos al límite en un circuito plagado de rectas largas y frenadas violentas.
La pista estará seca para los terceros libres y la clasificación, pero el calor convertirá cada vuelta rápida en un ejercicio de precisión milimétrica. Cualquier error en la ventana de temperatura de los neumáticos o en la gestión de energía puede costar varias posiciones en una parrilla que, en Monza, suele decidirse por centésimas.
El domingo, el guion no será muy distinto en cuanto al calor, aunque se contempla la posibilidad de algún chaparrón aislado. Suficiente para que los ingenieros no se fíen de nada y mantengan un ojo en el cielo mientras preparan la estrategia.
Horarios del sábado en Monza
El sábado se presenta como el día clave para ordenar una parrilla que promete tensión desde el primer minuto:
- Libres 3: 12:30 (hora local, CEST)
- Clasificación: 16:00 (CEST)
Para quienes sigan la acción desde otros husos horarios, la agenda se comprime temprano:
- Reino Unido: 11:30 (Libres 3) y 15:00 (clasificación), hora BST
- Costa Este de Estados Unidos: 6:30 (Libres 3) y 10:00 (clasificación), hora ET
La jornada completará así un fin de semana clásico en Monza:
- Viernes 4 de septiembre: Libres 1 (12:30), Libres 2 (16:00)
- Sábado 5: Libres 3 (12:30), Clasificación (16:00)
- Domingo 6: Gran Premio de Italia 2026 (15:00)
El templo de la velocidad, en modo examen
Monza no engaña. Es un circuito que desnuda a los coches: poca carga aerodinámica, rectas interminables, chicanes donde se frena desde más de 330 km/h y una necesidad constante de confianza al pisar el pedal de freno. Eficiencia, potencia y sangre fría. Nada más. Nada menos.
El programa del fin de semana mantiene el formato clásico: dos sesiones de libres el viernes, una tercera el sábado antes de la clasificación, y la carrera el domingo. Sin sprint, sin experimentos. Puro Gran Premio de Italia.
En este contexto, el orden del viernes deja varias lecturas claras. Mercedes ha llegado con un coche competitivo en baja carga, algo que no siempre fue su punto fuerte. Ferrari, empujado por su público, está ahí, a una décima. McLaren se mantiene al acecho. Red Bull, por ahora, juega a la contra.
Y en medio de todo, un líder del campeonato condenado a remontar desde el fondo y un tricampeón que no encuentra todavía el punto dulce de su coche.
Monza huele a clasificación grande. La pregunta ya no es solo quién será el más rápido a una vuelta, sino quién se atreverá a arriesgarlo todo en el rebufo perfecto, en el momento exacto, en el templo de la velocidad.




