Sussex golpea al campeón Nottinghamshire en la Rothesay County Championship
En el County Ground de Hove, el campeón se desmoronó. Nottinghamshire, obligado a ganar para mantener vivo su sueño de revalidar la corona en la Rothesay County Championship Division One, se marchó con una derrota clara por siete wickets ante un Sussex que juega con libertad… y con ambición.
El escenario es simple y brutal para Nottinghamshire: ahora está obligado a vencer en la última jornada en casa ante Yorkshire y rezar por un tropiezo de Warwickshire, líder, frente a Leicestershire. El margen de error se ha evaporado en la costa sur.
Karvelas marca el tono y derriba al campeón
La mañana empezó con un protagonista indiscutible: Ari Karvelas. El seamer de Sussex remató una actuación impecable con cifras de 5-42 en la segunda entrada de Nottinghamshire, y su quinto wicket llegó casi de inmediato, en su segundo over del día. Ben Hutton apenas pudo hacer nada ante una pelota que se fue ligeramente tras picar, lo justo para besar el borde del bate y acabar segura en manos del segundo slip.
Nottinghamshire, que había sumado 240 en la primera entrada, terminó con 193 en la segunda. Demasiado poco para un campeón que jugaba con la presión de la tabla y de un Sussex desatado.
Mitch Hay y Tom Giles trataron de frenar la caída con una asociación de noveno wicket de 26 carreras. Un intento más de resistencia que de remontada. La respuesta llegó desde el spin: Jack Carson cerró la puerta de golpe. Con su segundo envío, impactó en la pierna trasera de Hay para un leg-before que no admitía discusión. Poco después, superó el intento defensivo de Giles y firmó otro leg-before que puso punto final a la entrada. Nottinghamshire, de nuevo, corto de runs y largo de preocupaciones.
Una caza pequeña, pero con tensión
El objetivo para Sussex parecía modesto: 76 carreras. Pero los campeones aún tenían algo que decir con la nueva pelota. Olly Stone y Hutton encontraron ritmo y algo de vida en el pitch, y abrieron la puerta a un posible vuelco.
Stone, tras tres outswingers de manual, cambió el guion. Metió la pelota hacia dentro, Haines dejó pasar confiado y vio cómo su off stump salía volando. Un error de juicio, un mensaje de que Nottinghamshire no se rendía.
Hutton se sumó a la causa poco después. Tom Clark, intentando desviar la pelota hacia el lado de la pierna, se quedó atrapado delante y fue adjudicado leg-before. De repente, Sussex había perdido a sus dos abridores y el objetivo, aunque pequeño, empezaba a pesar.
Ahí apareció la calma. Charlie Tear y George Thomas tejieron una asociación de 35 que valió más de lo que indica el marcador. No fueron solo carreras; fueron minutos de control, de bajar pulsaciones, de devolver la iniciativa al equipo local.
La intriga volvió de golpe. Mukesh Kumar entró al ataque y, con su primer balón, derribó el off stump de Tear con una pelota que se quedó un poco baja. Otro golpe al orden superior y un leve murmullo en las gradas. Nottinghamshire, a falta de runs, se aferraba a cualquier resquicio.
Thomas y Carter cierran la puerta
Cuando el partido pedía nervios, George Thomas eligió agresión. Con Liam Patterson-White al spin, Thomas se adelantó a la jugada, se plantó y le lanzó un drive recto por encima de la cabeza del lanzador para seis. Un golpe limpio, directo, que redujo el objetivo a cifras de un solo dígito y, de paso, pareció arrancar de raíz cualquier duda que quedara en Sussex.
En el over siguiente, Carter terminó el trabajo. Se acomodó ante Patterson-White y, con un corte preciso hacia la banda, envió la pelota a la frontera. Cuatro carreras, partido cerrado, victoria sellada apenas veinte minutos después del almuerzo. Sussex 76-3, triunfo por siete wickets y una declaración de intenciones en la recta final del campeonato.
Sussex mira hacia arriba, Nottinghamshire hacia el marcador
Para Sussex, este es el sexto triunfo de la temporada, el mismo registro que Warwickshire y Somerset. No es un dato menor para un equipo que arrancó el curso con una deducción de 12 puntos y que, pese a ese lastre, ha convertido la campaña en una escalada constante.
La derrota de Somerset en Headingley abre todavía más el horizonte. Sussex apunta ahora a un puesto entre los tres primeros y terminará su campaña ante el colista Hampshire. Con el impulso actual y el calendario a favor, mejorar el cuarto puesto del año pasado dejaría una temporada difícil de creer si se mira dónde empezó.
Nottinghamshire, en cambio, sale de Hove con la etiqueta de campeón tambaleante. Necesita ganar, sí o sí, en casa ante Yorkshire y luego mirar de reojo lo que ocurra con Warwickshire frente a Leicestershire. El título ya no depende solo de lo que haga en el campo.
Sussex, con Karvelas al frente del ataque y un grupo que juega sin cadenas, ha movido el tablero. La pregunta es si este golpe en Hove habrá sido solo un tropiezo para el campeón… o el momento exacto en que el trofeo empezó a cambiar de manos.



