Toto Wolff critica a pilotos de MotoGP por la situación en Qatar
Toto Wolff no esquivó el tema. Preguntado en Interlagos por el terremoto que vive MotoGP con el Gran Premio de Qatar, el jefe de Mercedes en Fórmula 1 apuntó directamente a los pilotos del mundial de motos y defendió con firmeza la postura de la F1 y de la FIA ante las próximas carreras en Oriente Medio.
El contexto es explosivo. MotoGP corre este fin de semana en Qatar después de que 19 de los 22 pilotos de la parrilla firmaran una carta en la que avisaban de que no competirían si el campeonato no asumía personalmente la responsabilidad de cualquier incidente que pudiera producirse. El campeonato respondió endureciendo el tono: sobre la mesa, posibles sanciones deportivas, incluso prohibiciones de correr, para quien no viajara.
Yamaha dio el paso más drástico. La marca japonesa retiró a sus cuatro pilotos, negándose a saltarse la política de viajes de la compañía para Oriente Medio. Esa decisión abre la puerta a un castigo severo: se espera una fuerte multa económica y no se descarta una pérdida de puntos en el campeonato de constructores por incumplimiento contractual.
En ese clima, con MotoGP dividido y bajo presión, la F1 mira al mismo mapa. El calendario prevé carreras en Qatar y Abu Dhabi a finales de noviembre y en la primera semana de diciembre. Existe un plan B sobre la mesa: Imola está preparada para entrar en sustitución si finalmente las citas en Oriente Medio caen. La decisión definitiva se espera en los próximos días.
Wolff, sin embargo, se alinea sin matices con la estructura de la F1 y la FIA. Y dispara hacia el otro paddock.
“Stefano (Domenicali) y Mohammed (Ben Sulayem) han sido bastante claros sobre la situación”, explicó el austriaco. “La Fórmula 1 sigue lo que marcan las directrices internacionales: si hay restricciones de viaje, si las aerolíneas dejan de volar, si existen advertencias en la región, el tipo de información que dan los gobiernos locales. No solo lo que dicen los promotores, también lo que trasladan los gobiernos. En mi opinión, eso es en lo que hay que apoyarse”.
Wolff se colocó sin titubeos en ese bloque. “Estoy totalmente con ellos”, insistió. Y ahí llegó el dardo a MotoGP: “Si hay pilotos que se levantan, que geopolíticamente no saben nada de lo que está pasando, pero tienen una audiencia que les escucha, eso es algo que genera valor mediático”.
La frase no pasó desapercibida. El jefe de Mercedes fue más allá, respaldando la línea dura de la gestión del mundial de motos: “Yo habría hecho lo mismo que la dirección de MotoGP. ¿Quieres pilotar o conducir? Ve. Si no quieres, no vayas. Tan simple como eso. Cada uno puede tomar su decisión personal y yo respeto eso”.
En este punto, los hechos contradicen parte de su lectura. La posición del grupo que dirige MotoGP no fue dejar la decisión en manos de equipos y pilotos. Yamaha, que optó por no viajar, se expone precisamente a sanciones por romper su contrato con el campeonato.
En paralelo, en el entorno de la F1 se ha filtrado que a los pilotos también se les habría pedido que no aireen públicamente sus preocupaciones sobre Oriente Medio. El ruido es general, aunque el discurso oficial se mantiene compacto.
Dentro de Mercedes, el escenario es distinto al del paddock de MotoGP. Varios equipos del mundial de motos ya han confirmado que miembros de sus estructuras han preferido no desplazarse a Qatar. En la escudería alemana, por ahora, nadie ha planteado algo similar a Wolff.
“Por supuesto, hay que estar atentos a lo que ocurra en los próximos días, en las próximas semanas, y Stefano tiene el dedo en el pulso para monitorizarlo”, apuntó el director de Mercedes. “Si las cosas se volvieran más peligrosas y recibiéramos esa información, él sería el primero, junto con Mohammed, en proteger a las personas que tienen que viajar. Por eso sigo su criterio con lo que escucho”.
Dentro del equipo, la puerta está abierta para quien no se sienta cómodo. “Internamente no se ha planteado, no ha sido un tema”, admitió Wolff. “Pero también ahí, si alguien no se siente cómodo viajando, entonces es algo que siempre respetaría, y quizá es otra oportunidad para darle una opción a otra persona. No cambiaría nada en la relación. Siempre he respetado que algunas personas no quisieran ir a ciertos Grandes Premios, y así lo veo ahora”.
La F1 avanza hacia un final de temporada con el calendario pendiente de un hilo político y de seguridad, mientras el pulso de MotoGP en Qatar marca un precedente incómodo. Los pilotos reclaman voz, los campeonatos cierran filas con gobiernos y promotores, y los equipos quedan atrapados en medio. La próxima decisión sobre Qatar y Abu Dhabi no solo dirá dónde se corre; dirá también quién manda realmente en el paddock.



