Yorkshire vence a Somerset y sacude la lucha por el título
Yorkshire no solo ganó. Golpeó con fuerza a la cima de la Rothesay County Championship Division One y dejó a Somerset tambaleándose en la recta final de la temporada.
En un Headingley gris y húmedo, el equipo de la Rosa Blanca remató una victoria por 185 carreras con una exhibición de bola nueva que rozó la perfección. Somerset, que arrancó el cuarto día en 73-3 persiguiendo 287, se desplomó a 101 todo out poco antes del mediodía. De 79-6 a la nada. Un hundimiento en cámara rápida.
El resultado reordena el campeonato: Warwickshire pasa a liderar la División One con 11 puntos de ventaja sobre Somerset, aún sin estrenar su palmarés en este título. Nottinghamshire también se mantiene en la pelea de cara a la última jornada, incluso si termina perdiendo ante Sussex más tarde este viernes.
Cliff firma un partido para la historia
La mañana perteneció a los pacers de Yorkshire, y en especial a Ben Cliff. El joven cerró el encuentro con cifras totales de 11-105, la 13ª mejor actuación en la historia de su condado en primera clase. Una frase que pesa.
Yorkshire había puesto las bases del triunfo con sus 212 y 275, sostenidos por los 89 de George Hill y los 77 de Dom Bess en la segunda entrada. Somerset, por su parte, nunca llegó a asentarse: 201 en la primera respuesta, con Cliff destrozando el orden con 8-76, y un segundo intento aún más frágil.
El cuarto día empezó con Somerset aferrado a una esperanza tenue. Tom Lammonby y Tom Abell, ambos no out, eran la última columna de estabilidad en 73-3. Duró poco.
En apenas media hora, Cliff y Ben Coad rompieron el partido. Primero, Cliff “cuadró” a Lammonby, que se fue por 32, cazado detrás del wicket. Tres carreras después, Abell cayó ante Coad, un globo hacia point tras golpear en el hombro del bate. El marcador: 76-5. La presión, insoportable.
La revancha con Overton y el derrumbe final
Había, sin embargo, un fantasma rondando Headingley. El de Craig Overton. En julio, en el Vitality Blast, Overton había destrozado a Yorkshire con un 79* de solo 30 bolas en cuartos de final. Esta vez, el guion cambió.
Yorkshire entró al día con una idea fija: ese wicket. Cliff asumió el reto. En el over 42, Overton cayó por cinco, empujando hacia delante y encontrando de nuevo las manos del wicketkeeper. Tres bolas después, Lewis Gregory fue lbw ante el mismo lanzador.
En un suspiro, Somerset se hundió hasta 88-8. El cielo nublado de Headingley parecía casi benévolo comparado con el panorama del vestuario visitante. Para Cliff, esos dos wickets completaban su docena mágica: 10º y 11º del partido, sumados a los ocho de la primera entrada. Una actuación que se recordará durante años en el norte.
Ni siquiera los héroes de la primera entrada pudieron rescatar a Somerset. Migael Pretorius, que había firmado un cincuenta en el primer turno, cayó ante Hill, otra vez cazado detrás, dejando el marcador en 92-9. Solo faltaba el cierre.
Matthew Revis lo ejecutó con frialdad, yorker perfecto a Jake Ball para sellar el 101 all out. El cuarto día duró apenas 82 minutos. Suficientes para cambiar el paisaje del campeonato.
Yorkshire, juez incómodo; Somerset, ante un examen decisivo
Para Yorkshire, esta fue la quinta victoria en 13 partidos, un triunfo que confirma su rol de aguafiestas de lujo. Ya habían tumbado a Somerset en mayo en Taunton; ahora repiten golpe y, de paso, abren de par en par la puerta a Warwickshire y Nottinghamshire.
El botín también cuenta: 19 puntos para Yorkshire, solo 3 para Somerset. Márgenes que pesan cuando la temporada se decide por detalles.
Somerset cerrará la liga regular en el Cooper Associates County Ground de Taunton ante Surrey, sabiendo que no tiene margen de error si quiere pelear hasta el final por un título que nunca ha conquistado. Yorkshire viajará a Trent Bridge para medirse a Nottinghamshire, con una misión clara: seguir siendo el equipo al que nadie quiere cruzarse cuando hay algo grande en juego.
El campeonato se aprieta, los líderes sangran y la Rosa Blanca, sin jugarse el trofeo, vuelve a clavar sus espinas en la parte alta de la tabla. La pregunta ahora es simple: ¿podrá Somerset levantarse de este golpe a tiempo para no ver cómo otro levanta el título que tanto persigue?




